2 de febrero de 2010

Antonio Muñoz Molina: La noche de los tiempos



La noche de los tiempos (2009) es una novela ambiciosa y, no sólo por sus mil páginas, monumental. Muñoz Molina, dotado de excelente prosa, se ha propuesto una enorme tarea: narrar el cruento período que supuso en España el final de la II República y el comienzo de la Guerra Civil. Para hacerlo ha elegido a un protagonista desbordado por su propia existencia y por los acontecimientos que le toca vivir. Un muñeco, como tantos, ahogado en el vértigo de la historia fratricida. Por acción y por omisión, un personaje roído por la culpa.

Ignacio Abel es un arquitecto de origen humilde e ideas socialistas que ha conseguido ganarse un buen prestigio profesional y que confía en el progreso de la nación. Está casado con Adela, mayor que él, perteneciente a una rancia y castiza familia conservadora. Cuando conoce a Judith, una estadounidense (de "América" según empeño del académico Muñoz Molina) que viaja por Europa, se sumerge en una pasión ciega, absorbente, aniquiladora. El comienzo de la Guerra coincide con la pérdida de Judith, que es sólo el inicio de la pérdida de su familia, de su trabajo, casi de su vida, incluso de su país. Con una maleta como única posesión logra llegar a la estación de Pennsylvania para emprender un viaje en tren durante el que obsesivamente recuerda los últimos meses vividos.

La noche de los tiempos ha cosechado extraordinarias críticas. Voces más cualificadas que la mía la han ensalzado; pero en mi humilde opinión se trata de una novela víctima de su propia ambición, de su desmesura. Su intento casi enciclopédico de recrear una época trascendente acaba afectando a la narración. Chirrían tanta referencia cultural y tanto personaje ilustre introducido como con calzador. Zenobia Camprubí, Juan Ramón Jiménez, Menéndez Pidal, Ramón y Cajal, Buñuel, Alberti, García Lorca, Salinas... entre otros muchos, sólo falta Dalí, aparecen de forma postiza sin aportar nada al relato. Un único ejemplo: Manhattan Transfer de John Doss Passos resulta ser en la obra un plagio de una novela escrita por el ex marido de Judith.

La obsesión del recuerdo de Ignacio Abel, el fluir de su pensamiento, la libre asociación de ideas, acaban condicionando un estilo reiterativo, redundante y lleno de fórmulas.


Antonio Muñoz Molina: La noche de los tiempos, Seix Barral, 2009.

31 de enero de 2010

Wilco con Haití


Wilco, la banda de Jeff Tweedy, colabora de forma solidaria con la población de Haití. Por un importe mínimo de 15 $ puedes descargarte los vídeos de dos de sus conciertos: uno celebrado en Brooklyn y otro en Londres. El importe que recaude el grupo irá a parar a dos conocidas ONGs.

Luis Landero: Retrato de un hombre inmaduro


Retrato de un hombre inmaduro, la sexta novela de Luis Landero. nos presenta a uno de sus habituales antihéroes. A lo largo de toda una noche de hospital, el anónimo protagonista resume su vida a una desconocida interlocutora. El protagonista, que paradójicamente afirma amar el silencio, habla y habla sin cesar de los nimios sucesos que ensamblan su existencia, "el cuento de los que nada tienen que contar."

La novela se puebla de dispersos recuerdos, de pequeñas anécdotas, de pintorescos personajes que de forma aislada producen cierta complacencia; pero que en su conjunto acaban aburriendo de la misma forma que cansa la implacable verborrea de ese desconocido compañero de vagón que todos hemos sufrido que aprovecha un largo trayecto en tren para compartir con los demás pasajeros sus más insignificantes rutinas.

Es cierto que Luis Landero demuestra maestría en la narración, que domina de forma ejemplar el difícil género del monólogo, digresiones, saltos temporales y anacolutos incluidos, pero el lector se pregunta una y otra vez por qué el autor derrocha su tiempo y su arte en cuestión tan intrascendente.

Luis Landero: Retrato de un hombre inmaduro, Tusquets Editores, 2009.

16 de enero de 2010

Cómo escribir novela policíaca


How to write... Crime Fiction es el título de un interesante artículo publicado el 10 de septiembre de 2009 en el periódico digital Telegraph.co.uk. Es obra del novelista Mark Sanderson, autor de Snow Hill, primera parte de una trilogía policíaca. Nos ofrece una guía para crear y llegar a publicar con éxito novela negra.
Traduzco, a continuación, de forma resumida algunas de las ideas principales de este artículo:

1. "Ten algo que decir", dice Ian Rankin, el creador de John Rebus. "Puede ser un argumento ingenioso, o un asunto polémico. Debes tener una necesidad imperiosa de colaborar con los lectores, de lo contrario ¿por qué escribir?" Su nueva novela, The Complaints, recién publicada, es un ejemplo perfecto.
2. "Pienso que una novela de delitos -como cualquier relato- tiene éxito o no dependiendo del personaje", dice Michael Connelly, el creador del detective Harry Bosch. "Crear y mantener un personaje principal con el que el lector empatice es la bola más importante con la que se debe hacer malabarismo cuando se escribe. También es la tarea más difícil. Tu protagonista es el conductor de tu coche. El lector tiene que querer entrar en el coche con él y confiar en él, pero sin saber dónde va ir el coche ".

3. Una trama enrevesada no es esencial. "Estoy cada vez más convencido de que el suspense genuino no es creado con sorpresas y giros inesperados, sino con personajes que importen al lector", dice Mark Billingham, creador del detective inspector Thorne, cuyo último caso, Blood Line, se publicó el mes pasado. "Un buen escritor de novela negra necesita un par de trucos, por supuesto, pero el personaje lo es todo."

4. "Compromete al lector desde el principio, sorpréndelo al final," dice Kathy Reichs, creadora de la antropóloga forense Temperance Brennan, cuyo 12º caso, 206 huesos, acaba de ser publicado. "Siempre tengo en mente un comentario de Mickey Spillane de que la gente no lee libros para llegar a la mitad, sino que lee libros para llegar al final", dice Jeffrey Deaver, cuya última novela, Cruces de carretera, se publicó el mes pasado.
5. Trabajo duro. No hay substituto para el talento, pero cuanto más se cultiva más se desarrolla. Anthony Burgess decía que los libros están escritos con "quemaduras en las sillas y con plumas en el papel".

6. Habilidades supremas de organización. Una novela negra es como un castillo de naipes: haz una alteración en el último momento, mueve una cosa, y todo el edificio puede venirse abajo. P.D. James, cuyo Talking About Detective Fiction se ha publicado recientemente, ha llegado a la siguiente conclusión: "La novela policíaca debe tener un argumento convincente y creíble, personajes que sean más que estereotipos, buena escritura y la integración creativa de ambiente, narrativa, caracterización y tema. Para decirlo simplemente, una buena historia de detectives debería ser una buena novela."

7. Previsión. Lee Child, creador del popular y mítico vagabundo Jack Reacher, dice: "No dé a sus lectores lo que les gustaba el año pasado, déles lo que van a disfrutar el próximo año." Gone Tomorrow, por ejemplo, publicado a principios de este año, exploró el fenómeno terrible de los terroristas suicidas en Nueva York.
8. Suerte.
Puedes leer el artíiculo How to write... Crime Fiction completo en inglés pinchando en este vínculo.

Teddy Pendergrass: Choose Me

Un recuerdo para Teddy Pendergrass (1950) que ha fallecido el 13 de enero. Entre sus canciones mi preferida es Choose Me compuesta en 1984 para la película de idéntico título de Alan Rudolph.
De esta forma memorable comenzaba el film. El neón del bar de Eve en la noche, los títulos de crédito, la música de Teddy Pendergrass, bailes en la calle. El plano secuencia nos acerca a Eve, la protagonista. La voz en el programa de radio de la Doctora Amor...


6 de enero de 2010

José Saramago: Caín


Afirma Saramago escribir para desasosegar ("privar de quietud, tranquilidad, serenidad") y, según parece, lo consigue con Caín, su última narración. Y es que resulta inevitablemente fácil provocar la polémica cuando se pisa terreno religioso. Ejemplos recientes nos lo confirman.
Ajustemos el punto de vista, olvidémonos de polémicas, y recordemos que Caín (2009) es una obra literaria que enlaza de forma directa con la excelente El evangelio según Jesucristo (1991). En esta novela Saramago revisa algunos de los escenarios y personajes más conocidos del Antiguo Testamento, desde el paraíso hasta el diluvio universal, desde Adán y Eva hasta el paciente Job o el "desnaturalizado padre" Abraham, deteniéndose de paso en Babel o en Sodoma y Gomorra.
El odiado caín (con minúscula en la obra) es la figura elegida por el autor para, a lomos de burro y en chirriantes saltos temporales, hacer este recorrido bíblico que le enfrenta a un dios (también con minúscula) cruel, vengativo, caprichoso, intolerante, egocéntrico, e "hijo puta." (p. 89) Este enfrentamiento simbólico, alegórico casi, representa para el novelista portugués la historia de la humanidad, o lo que es lo mismo, "la historia de los desencuentros con dios, ni él nos entiende a nosotros ni nosotros lo entendemos a él.”
Destaca en Caín una fresca ironía de tono cervantino y una indudable maestría expresiva, pero con seguridad ningún crítico la considerará una obra mayor. Probablemente, el propio Saramago la tenga por un divertimento que ha conseguido desasosegar a ciertos integristas religiosos, pero no a los adictos a la literatura.

5 de enero de 2010

Sunset Park, la próxima novela de Paul Auster


Cuando acaba de publicarse en España Invisible, Paul Auster ha anunciado en León, donde recogía el Premio Leteo 2009, que Sunset Park (nombre de un barrio de Brooklyn) es el título de su siguiente novela, ya terminada. La obra se publicará en Estados Unidos en noviembre de 2010 y está protagonizada de forma colectiva por "el mismo número de hombres que de mujeres."

23 de diciembre de 2009

Antony and the Johnsons: You Are My Sister

YOU ARE MY SISTER
Eres mi hermana, nacimos
tan inocentes, tan llenos de necesidad.
Hubo tiempos en que éramos amigos
pero en aquel tiempo fui tan cruel
que cada noche te pedía
que me mirases mientras dormía.
Tenía tanto miedo de la noche.
Parecías moverte a través
de los lugares que yo temía.
Vivías en mi mundo tan suavemente
protegido sólo por tu naturaleza bondadosa
Eres mi hermana.
Y te amo.
Que todos tus sueños se hagan realidad.
Nos sentíamos tan diferentes entonces.
Tan iguales a lo largo de los años
en la forma de reír, la forma de sufrir.
Tantos recuerdos
pero no hay nada que ganar con el recuerdo.
Caras y mundos que nunca nadie conocerá.
Eres mi hermana.
Y te amo.
Que todos tus sueños se hagan realidad.
Es lo que te deseo.
Se harán realidad, se harán realidad.
(Compuesta por Antony.
Aparece en el disco I'm a Bird Now, 2005.
Interpretada por Antony and the Jonhsons y Boy George)

YOU ARE MY SISTER

You are my sister, we were born
So innocent, so full of need
There were times we were friends
but times I was so cruel
Each night I'd ask for you to
watch me as I sleep
I was so afraid of the night
You seemed to move through the
places that I feared
You lived inside my world so softly
Protected only by the kindness of your nature
You are my sister
And I love you
May all of your dreams come true
We felt so differently then
So similar over the years
The way we laugh the way we experience pain
So many memories
But there’s nothing left to gain from remembering
Faces and worlds that no one else will ever know
You are my sister
And I love you
May all of your dreams come true
I want this for you
They're gonna come true (gonna come true)

Libertad


19 de diciembre de 2009

Philip Kerr: Si los muertos no resucitan

"Una actitud omnisciente es muy útil para un dios... y para un detective, por cierto. Naturalmente, en el caso del detective la omnisciencia es una ilusión. Platón lo sabía y por eso, entre otras cosas, era mejor escritor que sir Arthur Conan Doyle. "

Si los muertos no resucitan (If the Dead Rise not, 2009) es, de momento, la sexta y última entrega de la serie Berlin Noir/ Bernard (“oso valiente”) Gunther. Con una estructura similar a Una llama misteriosa, la novela comienza en 1934 en Berlin y, tras un salto en el tiempo de veinte años, acaba en La Habana en 1954.

En la primera parte, Gunther, al verse obligado a dejar la Policía Criminal trabaja como detective en el famoso hotel Adlon. Tras llegar Hitler al poder y quemar el Reichstag, la ciudad de Berlín prepara los Juegos Olímpicos de 1936. En el hotel se alojan dos estadounidenses: Max Reles, un mafioso a la búsqueda de los contratos que genera el turbio negocio olímpico, y Noreen Charalambides, una periodista que quiere denunciar la persecución judía y la sospechosa designación de la ciudad como sede de los Juegos. Como resulta obvio, los nazis facilitan la existencia al primero, mientras que expulsan del país a la segunda. Mientras, Bernnie Gunther encontrará, respectivamente, un enemigo y una amante.

En la segunda parte, los tres personajes por arte y voluntad de Philip Kerr coinciden en La Habana de Batista para hablar de muchas cosas y zanjar temas pendientes.

En esta novela encontramos a un Bernie Gunther más cansado, cínico, harto (“si no fuera porque duermo bien, la vida se me haría insoportable”) y amargado que nunca. Su creador, domina cada vez con mayor fluidez y maestría la narración de sus andanzas, abrillantando, de paso, el género negro. Philip Kerr, según ha declarado, trabaja ahora en una novela situada en los años de la guerra para seguir condenando a su personaje a la maldición que expresó Confucio: ojalá vivas tiempos interesantes.

Si los muertos no resucitan ha ganado recientemente el III Premio Internacional de Novela Negra RBA. En otras circunstancias, en el caso de otra novela, resultaría sospechoso que la misma editorial que edita sus obras le concediera un premio. No lo es. Resulta merecido

Novelas de la serie Berlin Noir protagonizadas por el detective privado Bernhard "Bernie" Gunther:

Violetas de Marzo. (March Violets, 1989).
Pálido Criminal. (The Pale Criminal, 1990).
Réquiem Alemán (A German Requiem, 1991).
Unos por otros (The one from the other, 2006).
Una llama misteriosa (A quiet flame, 2008).
Si los muertos no resucitan (If the Dead Rise Not, 2009)

15 de diciembre de 2009

Invisible de Paul Auster


Tras sus últimas novelas protagonizadas por ancianos (Brooklyn Follies, Viajes por el Scriptorium y Un hombre en la oscuridad) Paul Auster vuelve conscientemente, según ha reconocido, a “explorar la juventud otra vez", como hiciera en el Palacio de la luna o en Leviatán.

En Invisible (2009), Adam Walker, joven estudiante universitario e ingenuo protagonista, conoce en una rememorada fiesta a una inquietante pareja francesa que acabará manejando decisivamente los hilos de su existencia. Siguiendo la misma trayectoria juvenil que el propio Auster, el personaje viaja desde la Universidad de Columbia en Nueva York hasta el París cercano al mayo del 68 con la finalidad, según después comprueba asqueado, de ejecutar un malicioso y cruel plan de venganza. Al final de su vida, Adam Walker pone por escrito sus titubeantes recuerdos. Los restantes personajes van completando, en polifonía de voces, el puzzle de lo vivido para confirmar, una vez más, que la realidad es poliédrica y la memoria, selectiva.

Continúa Paul Auster fiel a sí mismo. O, lo que es lo mismo, fiel a su estilo. Es Invisible una novela ideal como manual en un taller de escritura creativa. Volvemos a encontrar sus temas preferidos (la memoria, la ficción, el azar, la creatividad, la guerra, el amor, la búsqueda de la identidad...) y uno de sus habituales ejercicios estilísticos. Sin llegar al manierismo formal de Viajes por el Scriptorium (2006), esta novela se desarrolla con continuos saltos cronológicos y desde una pluralidad de voces narrativas en las que se alternan la primera, la tercera e, incluso, la tan arriesgada segunda persona. Está presente, cómo no, su característica tendencia al juego de la intertextualidad que arranca ya en la primera página con una referencia a Bertran de Born, poeta provenzal condenado al Infierno por Dante junto a los sembradores de discordia, y rescatado de nuestro olvido contemporáneo, de esta forma, por Auster.
En conjunto, Auster demuestra de nuevo su solidez literaria, su fluidez expresiva... Su maestría, en definitiva; pero acabada la lectura nos queda una leve sensación de insatisfacción, semejante a la de quien tras reservar mesa en su restaurante favorito ha esperado una cena memorable y, al final, se tiene que conformar con unos impecables platos de cocina de autor que no logran saciar su apetito.

Paul Auster: Invisible, Editorial Anagrama, Barcelona, 2009.

11 de diciembre de 2009

Philip Kerr: Una llama misteriosa


Al final de Unos por otros el detective Bernard Gunther, experto en buscarse indeseables enemigos, es perseguido por antiguos nazis, escuadrones de la muerte judíos y los servicios secretos norteamericanos.

Como no puede regresar a Berlín, Múnich o Viena, escenarios de sus anteriores novelas, adopta una nueva identidad y en 1950 viaja en barco a Buenos Aires cargado con veinticinco mil chelines austríacos y su sentimiento de culpabilidad germano: “Por no hacer nada... Tengo parte de culpa. Si fuese verdaderamente inocente, estaría muerto. Y no lo estoy.”

En Una llama misteriosa (A quiet flame, 2008) el escocés Philip Kerr recrea la época en que el general Perón dio protección a los criminales nazis huidos de Europa mientras los judíos seguían desapareciendo.

Por supuesto, ésta es una obra de ficción, aunque el propio autor autor reconozca haberse documentado, entre otros, en el libro La auténtica Odessa: la fuga nazi a la Argentina de Perón de Uki Goñi. De modo que Bernard Gunther/Carlos Hausner recibe en Buenos Aires, en arriesgado tour de force argumental, el encargo de un coronel peronista para que investigue el salvaje asesinato de una joven y la desaparición de otra que pueden guardar relación con sucesos similares ocurridos en 1932 en el Berlín de los días finales de la República de Weimar y que nunca fueron aclarados.

El asesino múltiple pudiera estar ahora en Alemania y Gunther, que había participado directamente en la investigación de los crímenes alemanes y apartado de ella por motivos políticos, se ve obligado a indagar en los círculos nazis para aclarar el asunto. Cuando, además, acepta la petición de Anna Yagubsky, una joven de origen judío, para que busque a sus tíos desaparecidos ambos casos se cruzan y las alarmas en el régimen peronista se encienden.

Gunther en su aventura argentina conoce no sólo a Perón y a Evita, o a siniestros criminales nazis de renombre como Adolf Eichmann o Josef Mengele, sino también las cárceles argentinas, la picana (“En Argentina sólo hemos aportado un invento al mundo moderno. La picana eléctrica.”) o los vuelos de la muerte sobre el río de la Plata.

Por último, es expulsado del país dejando atrás, como siempre le ocurre, a la chica de turno. Buena y mala suerte la de Bernie y la de otros detectives literarios que casi siempre enamoran a las mujeres más atractivas para enseguida perderlas. Gajes del oficio, por lo visto.

Excelente nivel en la mayor parte de las páginas de la quinta entrega de la serie protagonizada por Bernard Gunther. En el recorrido paralelo por el que discurre la novela entre Berlín de 1932 y Buenos Aires de 1950, me quedo con los capítulos perfectamente ambientados dedicados al auge del nazismo y la caída de la República. Un escenario que coincide con el de la novela Adiós a Berlín (1939) de Christopher Isherwood y su conocida adaptación cinematográfica Cabaret (1972).

Novelas de la serie Berlin Noir protagonizadas por el detective privado Bernhard "Bernie" Gunther:

Violetas de Marzo. (March Violets, 1989).
Pálido Criminal. (The Pale Criminal, 1990).
Réquiem Alemán (A German Requiem, 1991).
Unos por otros (The one from the other, 2006).
Una llama misteriosa (A quiet flame, 2008).
Si los muertos no resucitan (If the Dead Rise Not, 2009)

8 de diciembre de 2009

Festival de Jazz de Cartagena. Imelda May

Viernes 20 de noviembre de 2009. Imelda May en el Festival de Jazz de Cartagena. Sin duda la actuación más colorista, vibrante y energética de todo el cartel. La dublinesa Imelda May y su bien engrasada banda recorrieron sus álbumes No turning Back y el más reciente Love Tatoo. Rockabilly sin contemplaciones, directo, y a bailar. Reconozco que para mí supuso toda una agradable sorpresa.








Al Gare, al contrabajo

Michael Connelly mal traducido. Como siempre

En abril de 2008, cuando se editó en España Echo Park, publiqué una entrada titulada Michael Connelly mal traducido. Intentaba expresar el enfado que como lector y consumidor sentía ante un producto deteriorado por las malas artes de un alevoso traductor y por la indiferencia de una editorial complaciente.
En noviembre de 2008 nos llegó El observatorio. La historia se repitió. Nada dije por temor a repetirme o por no querer pasar por un maniático obsesivo que clama en el desierto sobre un asunto que a nadie parece importarle. Silencio, a pesar de que en la traducción de esta novela se encontraban auténticas perlas, verdaderas joyas de la antología del disparate. Un ejemplo nada más:

En la edición en inglés se leía “You could say that they took down the World Trade Center with a couple of airliners or a couple of box cutters.”
Aquí nos encontramos: “Podrías decir que derribaron el World Trade Center con un par de aviones comerciales y un par de cutres…” (p. 171)
Los cutters (cuchillas) se convirtieron en cutres. Todo un chiste.

Ahora se ha publicado El veredicto y todo sigue igual. Selecciono sólo algunos ejemplos.
Además de los inevitables anglicismos (“Refrescar (to refresh) mi recuerdo…”, p. 127) encontramos ejemplos de mala traducción que desvirtúan el sentido del texto:
“Sacó una tarjeta de bolsillo.” (p.53) A card out of his pocket…
“Si hubiera sido en un caso, me acordaría.” (p. 53) You’d remember me.
“Una conferencia (conference) padres-profesores en la escuela” (p. 147)
“El caso le llegó a Haller con una gran condición: Elliot sólo accedería a mantener a Haller como abogado si éste accedía a no aplazar el caso (the trial).” (p.260)

Errores gramaticales y expresivos en el uso del español:
“El más mayor...” (p.53)
“Tuve que acceder a ir a juicio la semana que viene o encontraría a otro abogado que lo haga.” (p. 115)
“Sí, Vincent se me lo llevó.” (p. 200)

Incoherencias léxicas:
“No era tiempo suficiente para continuar con mi revisión.” (p. 77)
“Pero se me escapa algo en el lado de la defensa de la ecuación.” (p.139)
Continúa el torpe y repetitivo empleo de los demostrativos:
“Se encontró a su mujer y al amante de ésta desnudos y ya muertos.” (p. 93)
“Había ordenado que las cámaras de Cortes TV se montaran en la pared de encima de la tribuna del jurado para que los miembros de éste no se vieran en esa imagen de la sala.” (p. 244)
“Me ocupo de esto por Jerry Vincente, ése es el nombre que reconocerá su secretaria.” (p.95)
“Mostraba a un caballero con armadura en un corcel blanco. Éste se había abierto la visera del casco y sus ojos miraban con intensidad.” (p. 98)
“En la sala de archivos le dije que se sentara a la mesita. Había una libreta grande de hojas amarillas sobre ésta…” (p. 108)

Confusiones en las preposiciones:
“Mandó a gente en prisión…” (p.53)
“Seguí una acera por un césped perfectamente cuidado.” (p.97)
“Lo reconocí de la fotografía de su anuncio.” (p. 76)“Había recibido los disparos en horizontal sobre su cuerpo desnudo.” (p. 127)

En definitiva, gracias al traductor habitual de las novelas de Michael Connelly estamos leyendo sólo algo ligeramente parecido al original. Da igual, a nadie, ni siquiera a su editorial, parece importarle. El género negro o policíaco seguirá viajando en el furgón de cola de la literatura.

5 de diciembre de 2009

Ze bende en un cruze

As.com. 5 de diciembre de 2009

Se discute apasionadamente sobre la sospechosa "Ley antidescargas" que prepara el Ministerio de Cultura y que pretende regular los contenidos en Internet cuando me encuentro con esta joya ortográfica del diario As en la página de inicio de su edición electrónica. Se me ocurre que el Ministerio de Cultura debería comenzar promoviendo, ante todo, el buen uso del idioma en los medios de comunicación, aunque sean deportivos.

Este "cruze" de cables de As me ha hecho recordar un cartel con el que me cruzo a diario. ¡Vaya cruz!