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29 de mayo de 2011

Thomas Pynchon: Vicio propio


Recordemos, para calibrar su importancia, que Thomas Pynchon (1937) es un novelista estadounidense que, aun estando vivo, aparece en los manuales de literatura universal y cuya obra se estudia en las universidades. Hasta la fecha es autor de siete novelas cuya dificultad formal se equipara a la de la prosa de James Joyce. Una de ellas, El arco iris de la gravedad (1973), es considerada por la crítica como una de las mejores novelas norteamericanas del siglo XX. A pesar de ello, fue rechazada para el Premio Pulitzer por "ilegible, sobreescrita y obscena." Cuando esa obra obtuvo el National Book Award, envió a recoger el premio a un payaso. Y es que su fobia a los medios de comunicación, a la promoción editorial y a los devaneos de la fama es similar a la de J. D. Salinger. No se conocen imágenes suyas desde hace décadas, y en sus libros, en vez de fotografía, aparece un rectángulo en blanco tachado por un aspa.

Para sorpresa de sus seguidores y de la crítica, Vicio propio (Inherent Vice, 2009), su última novela, adopta las estructuras de la novela negra; pero que nadie espere un relado estándar de detectives, policías y malhechores porque más bien parece que Pynchon pretenda dinamitar el género o, al menos, desteñirlo con su prolongada y ácida ironía.

La acción transcurre en Los Angeles de la psicodelia de finales de los años 60. Doc Sportello, el protagonista, es un detective hippy propietario y único empleado de la agencia LSD INVESTIGATIONS. Acostumbrado a partirse “el culo por tipos que, si alguna vez llegaban a pagarle algo, sería media onza de maría o puede que una breve sonrisa, tan prolongada como verdadera.”

Tras un año sin verla, recibe la visita de Shasta, su anterior novia, que le pide que busque a su desaparecido amante, millonario promotor inmobiliario. Fumando canuto tras canuto, intentando no perder el buen karma, acompañado por sus alucinados colegas, preguntando por aquí y por allá a una larga serie de personajes más o menos colgados, tocando las narices a los inevitables agentes del LAPD y del FBI, Doc inicia una investigación laberíntica con una decena de ramificaciones y con la permanente sensación de estar “haciendo el gilipollas”.

Vicio propio es una magistral recreación de la California hippy del haz el amor y no la guerra, de la época del gobernador Ronald Reagan, del presidente Nixon, de la guerra de Vietnam, de los asesinatos de Charles Manson, de la música surf...

Una novela sorprendente de magnífica prosa que tan pronto provoca la carcajada como el desconcierto, exigente con el lector, al que obliga a un esfuerzo mantenido por no perder la coherencia de la narración.

Thomas Pynchon: Vicio propio, Tusquets Editores, 2011.

26 de octubre de 2010

Michael Connelly: Nueve dragones


Uno de los rasgos más característicos de la narrativa de Michael Connelly es hacer que coincidan en sus obras personajes de sus diferentes novelas. A lo largo de su ya larga trayectoria Harry Bosch se ha encontrado y reencontrado en muy variadas circunstancias con Terry McCaleb, Roy Lindell, Rachel Walling, Jerry Edgar, Jack McEvoy, o, incluso, Cassie Black (Luna funesta). Recordemos cómo en El veredicto aparecen incluso tres de sus protagonistas: Harry Bosch, Mickey Haller y Jack McEvoy

Michael Connelly ha ido tejiendo en su mundo literario, por tanto, una densa red de relaciones interpersonales entre sus personajes, y de referencias entre sus novelas. De este juego intertextual, tan típico también de Paul Auster, por ejemplo, surge Nueve dragones (Nine Dragons, 2009).


En los últimos capítulos de El vuelo del ángel (1999) Harry Bosch se ve inmerso en los disturbios raciales de South Bay, al sur de Los Ángeles. Tras haber estado a punto de perder la vida, Bosch necesita fumar. Entra en Fortune Liquors, una tienda de licores que ha sido saqueada. Las estanterías están vacías. El suelo está sembrado de botellas rotas y el sitio apesta a alcohol. Los asaltantes no han dejado ni una sola cajetilla de tabaco. El propietario asiático de la tienda ofrece a Bosch el último cigarrillo Camel que le queda. El detective agradece el detalle y recoge unas cerillas con publicidad de la tienda. Ya en la calle, fuma satisfecho de seguir vivo. Abre el librillo de cerillas y encuentra en su interior un aforismo: “Dichoso aquel que halla solaz en sí mismo”. Guarda las cerillas en un bolsillo y al hacerlo encuentra arroz del día de su boda con Eleanor Wish.

Doce años después, en Nueve dragones, Harry Bosch no fuma desde hace tiempo. Le crujen las rodillas cuando se agacha y necesita gafas para leer. Su hija tiene ya trece años y vive con su madre en Hong Kong. Continúa trabajando en Homicidios Especiales. Su joven compañero Ignacio Ferras le decepciona cada día más debido a su falta de compromiso desde que fue herido (El observatorio) y a que sus obligaciones familiares han aumentado. Tras unas semanas de tranquilidad Bosch se reencuentra con el pasado. John Li, el anciano propietario de Fortune Liquors, ha sido asesinado.

Cuando, acompañado por Ferras, llega al lugar del crimen lo primero que hace es sacar de un bolsillo de su chaqueta un librito de fósforos viejo y gastado. Sólo falta una cerilla y en el interior aparece el aforismo ya conocido: “Dichoso aquel que halla solaz en sí mismo.” Bosch había llevado en el bolsillo aquellas cerillas en el bolsillo durante años, “no tanto porque creyera que eso le daría buena fortuna, sino porque creía en lo que decía.”

Con su pasado siempre a cuestas, no tiene mucho tiempo para la nostalgia. Promete a los hijos de la víctima resolver el asesinato. Aparentemente se trata de un atraco, pero una grabación de las cámaras de seguridad del local prueba que la víctima estaba siendo extorsionada por la mafia china, la Tríada. Pronto se detiene a un sospechoso; pero Bosch recibe el aviso de que su hija ha sido secuestrada en lo que parece un intento por detener la investigación. El detective viaja a Hong Kong para salvar a Maddie mientras la ciudad celebra el festival del Espíritu Hambriento. Su vida dará un giro totalmente inesperado.

En su decimocuarta novela como protagonista Harry Bosch continúa siendo un solitario policía aficionado al jazz que sigue fiel a su misión. A lo que él llama la "religión azul", la fe en que los crímenes no quedarán impunes; pero cuando ya su carrera está llegando a su fin encuentra una nueva misión: el cuidado de su hija.

La mejor de las tres últimas novelas protagonizadas por Harry Bosch, pero lejos de la intensidad de sus primeras apariciones.

Michael Connelly: Nueve dragones, Roca Editorial, 2010.

Todo sobre Harry Bosch y Michael Connelly en woodrowwilsondrive.es

23 de septiembre de 2010

Patricia Highsmith: Mar de fondo




¿Cómo reaccionarías si tu pareja te fuese infiel una y otra vez sin disimulo, con distintas personas, en tu propia casa o en las fiestas? ¿Qué harías si todos tus amigos y vecinos lo supieran escandalizados? ¿Solicitarías el divorcio o le pedirías discreción al menos? ¿Asesinarías a sus amantes?

Mar de fondo nos sumerge en estas insólitas dudas.

Las novelas de Patricia Highsmith (1921-1995) nunca son amables. Consiguen irritarnos porque, enfrentados a situaciones poco habituales, acabamos sin querer sometidos a un test que consigue que revisemos nuestros propios códigos. En ese proceso de instrospección el desasosiego proviene del hecho de pensar que nunca actuaríamos como lo hacen sus ambiguos personajes, movidos por principios morales que nunca compartiríamos, ¿o sí?

En Mar de fondo, Victor Van Allen vive de las rentas mientras practica sus aficiones: la impresión y la encuadernación de libros, la cría de caracoles, la cultura de las abejas, hacer queso, la carpintería, la música y la pintura, mirar las estrellas con su telescopio. A su mujer, Melinda, le aburre todo eso. Ella prefiere bailar, tomar copas, ir de fiestas, o, como nueva Emma Bovary del siglo XX, entregarse a sus amantes mientras ignora a su hija y a su marido. Patricia Highsmith realiza un explícito guiño literario al personaje de Flaubert. Cuando Melinda duda sobre su disfraz para asistir a un fiesta, su marido le sugiere con ironía el personaje de Madame Bovary.

Ante todo ello, Vic asume con deportividad olímpica los constantes amoríos y desplantes de su Melinda a la que simplemente considera una inmadura (la habitual misogina de Patricia Highsmith). Incluso hubiera sido capaz de llegar a un acuerdo razonable si “ella estuviera con un hombre de cierta talla y dignidad, que tomase por amante a un hombre con ideas en la cabeza... Era capaz de imaginar una especie de arreglo caritativo, imparcial y civilizado en que los tres podrían ser felices. Dostoievski sabía lo que quería decir. Y Goethe también podría haberlo entendido.”

Vic le propone claramente: “Me gustaría que eligieses un hombre –incluso varios si quisieras- que tuviera un poco de cerebro. ¿No lo ves posible?” Ella, por su parte, no parece escuchar ni siquiera esta tan poco frecuente proposición.




Patricia Highsmith había publicado su primera novela, Extraños en un tren, en 1950. La adaptación al cine realizado por Alfred Hitchcock le supuso la fama inmediata. Mar de fondo (1957) es su quinta novela, escrita tras El talento de Mr. Ripley la primera entrega de su personaje universal Tom Ripley.

Mar de fondo, además de una prosa precisa, nos ofrece grandes dosis de tensión psicológica mientras propicia nuestra reflexión sobre las pautas morales, y las convenciones sociales.

Un magistral paseo por la delgada línea entre la normalidad y la patología criminal.

5 de septiembre de 2010

Kalpana Swaminathan: Los crímenes de Ardeshir Villa


Kalpana Swaminathan (1956) es cirujana pediátrica en Bombay. Como novelista ha publicado Ambrosia for Afters (2003) y Bougainvillea House (2006).

Los crímenes de Ardeshir Villa (The Page 3 Murders, 2006) es la primera novela de una serie policiaca protagonizada por la policía jubilada Lalli cuyas hazañas deductivas son narradas por su anónima sobrina de 33 años, aspirante a escritora. La canción del jardinero (The Gardener’s Song, 2007) es la segunda entrega. Monochrome Madonna (2010), la tercera.

Los crímenes de Ardeshir Villa pertenece a esa clase de relatos que Raymond Chandler criticó por su "poca conciencia de lo que sucede en el mundo" (El simple arte de matar), que plantean al lector el enigma más o menos ingenioso de un asesinato cometido en un lugar cerrado por alguno de los variopintos personajes agrupados allí que tendrán que rendir cuentas a un agudísimo e infalible detective. Relatos que nos presentan "misterios perfumados con capullos de magnolia" (en este caso, con aroma a curry) y cuya más conocida representante es Agatha Christie.

En esta ocasión, Kalpana Swaminathan, ignorando la realidad social de la India, encierra en la mansión de Bombay que da título a la versión española a una serie de celebridades locales para celebrar una fiesta de varios días y para descubrir que comparten más de un secreto inconfesable. Disfrutarán principalmente de sofisticados menús culinarios que la autora se complace en describir con detalle sin ahorrar páginas; pero alguien no parece apreciar las delicias de la cocina hindú y asesina al cocinero.

Dora Sales, la traductora de la novela, en un generoso e interesante epílogo realiza con notable autoridad un comentario de texto de la novela. Justifica, además, una decisión personal que afecta irreparablemente a la traducción de la obra. Resulta que Los crímenes de Ardeshir Villa está escrita en inglés en el original, pero contiene innumerables palabras indias, sobre todo términos gastronómicos. La traductora ha preferido, al contrario que en otros casos semejantes, no incluir un glosario con la traducción de esas palabras, sino explicar su significado mediante la aposición explicativa. En mi opinión, ello desvirtúa el texto y lo hace totalmente artificial, incluso ilegible por momentos. Más próximo al recetario de cocina que a la narrativa. Un ejemplo:

"Kandivli me ofrecía khandvi -un aperitivo gujarati hecho con harina de garbanzos y leche ácida- y Dombivli me daba avial, un plato de Kerala compuesto por verduras variadas con salsa condimentada con coco y cuajada. Como entrantes tomé sol kadi, sopa de fruta ácida, de Mahim, y de postre lagan nu custard, tarta nupcial de crema, de Churchgate, que está tan cerca como la línea de Colaba." (p.147)

Si aplicásemos el mismo criterio a las primeras líneas de El Quijote ecnontraríamos lo siguiente:

"En un lugar de la Mancha, esa región natural e histórica situada en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, en el centro de España, que ocupa buena parte de las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo, una de esas personas que por su sangre es de una clase noble y distinguida, de los de lanza en astillero, que es una percha en que se ponen las armas, adarga, o escudo de cuero, ovalado o de forma de corazón, antigua, rocín flaco y galgo corredor."

Absurdo, ¿no?

En conclusión, una novela sin interés, de planteamiento caduco, que no aporta nada al género, más allá del exotismo costumbrista. Recomendada sólo para aficionados a la cocina hindú.

Kalpana Swaminathan: Los crímenes de Ardeshir Villa, Ediciones Siruela, 2009.

16 de mayo de 2010

Fred Vargas: Un lugar incierto


En Un lugar incierto (Un lieu incertain, 2008) el comisario Jean-Baptiste Adamsberg, debido a su cargo de Director de la Brigada Criminal de París, asiste a un coloquio internacional en Londres sobre gestión de flujos migratorios. El tema no le interesa y no sabe ni una palabra de inglés (de la cuestión lingüística se encarga el anglófilo comandante Danglard), pero viaja con el propósito de pasear junto al Támesis para comprobar si tiene el mismo olor a colada enmohecida que el Sena y si las gaviotas gritan en inglés.

Durante un paseo nocturno con un colega inglés, Adamsberg y Danglard asisten al descubrimiento junto a la entrada del cementerio de Highgate de diecisiete zapatos con sus mutilados pies dentro. Los policías franceses se desentienden de tan inquietante asunto, pero tras regresar a casa se enfrentan a un horroroso crimen. Un periodista jubilado de 78 años ha sido despedazado a conciencia en más de cuatrocientos trozos que posteriormente han sido machacados. El nombre del principal sospechoso se filtra de forma interesada a la prensa y los siguientes acontecimientos confirman que alguien ha tendido una trampa a Adamsberg para que sea apartado de la investigación. Y en este punto Fred Vargas aprovecha para salpimentar la trama con una dosis de denuncia de la corrupción judicial.

En cualquier caso, las pistas conducen al comisario hasta Kiseljevo, un pequeño pueblo de Serbia, donde pasea junto al Danubio, consigue sorprendemente aprender algunas palabras de serbio y con gran peligro de su vida consigue establer la conexión entre tan extraños casos: alguien está exterminando a los descendientes de un vampiro del siglo XVIII.

Fred Vargas, seudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeau, es una autora francesa que escribe por afición novela de enigmas. Rechaza calificar su obra como novela policíaca, y la verdad es que cuanto más se aleja de los formalismos del género más interesante resulta, aunque se pliegue a los ortodoxos finales en los que el lector recibe la convencional explicación racional a las intrigas planteadas.

Un lugar incierto da continuidad a los aciertos de las anteriores obras de Fred Vargas: originales argumentos, agilidad narrativa, personajes fuera de catálogo, y, como principal virtud, un atípico protagonista con la cabeza en las nubes y cuyo método policial consiste en la ausencia de todo método que no sea la intuición, el paseo inspirador y el pausado diálogo.

Entretenida, pero la fórmula Vargas comienza a repetirse.

Fred Vargas: Un lugar incierto, Siruela Policiaca, 2010

Otras novelas de Fred Vargas:

La tercera virgen
Más allá a la derecha

27 de febrero de 2010

The Reversal, la próxima novela de Michael Connelly


Michael Connelly trabaja en su nueva novela, The Reversal ("la revocación"), que se espera aparezca a final de 2010 en los países de lengua inglesa. Su página web oficial ofrece el siguiente resumen del argumento:

El abogado Mickey Haller cambia de bando. Ha sido propuesto para procesar en un nuevo juicio a Jason Jessup, condenado como brutal asesino de un niño y liberado tras 24 años de prisión debido a las pruebas de ADN. Haller acepta con la condición de que su investigador sea Harry Bosch. Ambos están convencidos de que Jessup es culpable y de que volverá a asesinar.

Tras El veredicto (2008) volveremos a encontrarde nuevo juntos a Harry Bosch y a Mickey Haller.

Todo lo relacionado con Harry Bosch y Michael Connelly en woodrowwilsondrive.es

16 de enero de 2010

Cómo escribir novela policíaca


How to write... Crime Fiction es el título de un interesante artículo publicado el 10 de septiembre de 2009 en el periódico digital Telegraph.co.uk. Es obra del novelista Mark Sanderson, autor de Snow Hill, primera parte de una trilogía policíaca. Nos ofrece una guía para crear y llegar a publicar con éxito novela negra.
Traduzco, a continuación, de forma resumida algunas de las ideas principales de este artículo:

1. "Ten algo que decir", dice Ian Rankin, el creador de John Rebus. "Puede ser un argumento ingenioso, o un asunto polémico. Debes tener una necesidad imperiosa de colaborar con los lectores, de lo contrario ¿por qué escribir?" Su nueva novela, The Complaints, recién publicada, es un ejemplo perfecto.
2. "Pienso que una novela de delitos -como cualquier relato- tiene éxito o no dependiendo del personaje", dice Michael Connelly, el creador del detective Harry Bosch. "Crear y mantener un personaje principal con el que el lector empatice es la bola más importante con la que se debe hacer malabarismo cuando se escribe. También es la tarea más difícil. Tu protagonista es el conductor de tu coche. El lector tiene que querer entrar en el coche con él y confiar en él, pero sin saber dónde va ir el coche ".

3. Una trama enrevesada no es esencial. "Estoy cada vez más convencido de que el suspense genuino no es creado con sorpresas y giros inesperados, sino con personajes que importen al lector", dice Mark Billingham, creador del detective inspector Thorne, cuyo último caso, Blood Line, se publicó el mes pasado. "Un buen escritor de novela negra necesita un par de trucos, por supuesto, pero el personaje lo es todo."

4. "Compromete al lector desde el principio, sorpréndelo al final," dice Kathy Reichs, creadora de la antropóloga forense Temperance Brennan, cuyo 12º caso, 206 huesos, acaba de ser publicado. "Siempre tengo en mente un comentario de Mickey Spillane de que la gente no lee libros para llegar a la mitad, sino que lee libros para llegar al final", dice Jeffrey Deaver, cuya última novela, Cruces de carretera, se publicó el mes pasado.
5. Trabajo duro. No hay substituto para el talento, pero cuanto más se cultiva más se desarrolla. Anthony Burgess decía que los libros están escritos con "quemaduras en las sillas y con plumas en el papel".

6. Habilidades supremas de organización. Una novela negra es como un castillo de naipes: haz una alteración en el último momento, mueve una cosa, y todo el edificio puede venirse abajo. P.D. James, cuyo Talking About Detective Fiction se ha publicado recientemente, ha llegado a la siguiente conclusión: "La novela policíaca debe tener un argumento convincente y creíble, personajes que sean más que estereotipos, buena escritura y la integración creativa de ambiente, narrativa, caracterización y tema. Para decirlo simplemente, una buena historia de detectives debería ser una buena novela."

7. Previsión. Lee Child, creador del popular y mítico vagabundo Jack Reacher, dice: "No dé a sus lectores lo que les gustaba el año pasado, déles lo que van a disfrutar el próximo año." Gone Tomorrow, por ejemplo, publicado a principios de este año, exploró el fenómeno terrible de los terroristas suicidas en Nueva York.
8. Suerte.
Puedes leer el artíiculo How to write... Crime Fiction completo en inglés pinchando en este vínculo.

19 de diciembre de 2009

Philip Kerr: Si los muertos no resucitan

"Una actitud omnisciente es muy útil para un dios... y para un detective, por cierto. Naturalmente, en el caso del detective la omnisciencia es una ilusión. Platón lo sabía y por eso, entre otras cosas, era mejor escritor que sir Arthur Conan Doyle. "

Si los muertos no resucitan (If the Dead Rise not, 2009) es, de momento, la sexta y última entrega de la serie Berlin Noir/ Bernard (“oso valiente”) Gunther. Con una estructura similar a Una llama misteriosa, la novela comienza en 1934 en Berlin y, tras un salto en el tiempo de veinte años, acaba en La Habana en 1954.

En la primera parte, Gunther, al verse obligado a dejar la Policía Criminal trabaja como detective en el famoso hotel Adlon. Tras llegar Hitler al poder y quemar el Reichstag, la ciudad de Berlín prepara los Juegos Olímpicos de 1936. En el hotel se alojan dos estadounidenses: Max Reles, un mafioso a la búsqueda de los contratos que genera el turbio negocio olímpico, y Noreen Charalambides, una periodista que quiere denunciar la persecución judía y la sospechosa designación de la ciudad como sede de los Juegos. Como resulta obvio, los nazis facilitan la existencia al primero, mientras que expulsan del país a la segunda. Mientras, Bernnie Gunther encontrará, respectivamente, un enemigo y una amante.

En la segunda parte, los tres personajes por arte y voluntad de Philip Kerr coinciden en La Habana de Batista para hablar de muchas cosas y zanjar temas pendientes.

En esta novela encontramos a un Bernie Gunther más cansado, cínico, harto (“si no fuera porque duermo bien, la vida se me haría insoportable”) y amargado que nunca. Su creador, domina cada vez con mayor fluidez y maestría la narración de sus andanzas, abrillantando, de paso, el género negro. Philip Kerr, según ha declarado, trabaja ahora en una novela situada en los años de la guerra para seguir condenando a su personaje a la maldición que expresó Confucio: ojalá vivas tiempos interesantes.

Si los muertos no resucitan ha ganado recientemente el III Premio Internacional de Novela Negra RBA. En otras circunstancias, en el caso de otra novela, resultaría sospechoso que la misma editorial que edita sus obras le concediera un premio. No lo es. Resulta merecido

Novelas de la serie Berlin Noir protagonizadas por el detective privado Bernhard "Bernie" Gunther:

Violetas de Marzo. (March Violets, 1989).
Pálido Criminal. (The Pale Criminal, 1990).
Réquiem Alemán (A German Requiem, 1991).
Unos por otros (The one from the other, 2006).
Una llama misteriosa (A quiet flame, 2008).
Si los muertos no resucitan (If the Dead Rise Not, 2009)

11 de diciembre de 2009

Philip Kerr: Una llama misteriosa


Al final de Unos por otros el detective Bernard Gunther, experto en buscarse indeseables enemigos, es perseguido por antiguos nazis, escuadrones de la muerte judíos y los servicios secretos norteamericanos.

Como no puede regresar a Berlín, Múnich o Viena, escenarios de sus anteriores novelas, adopta una nueva identidad y en 1950 viaja en barco a Buenos Aires cargado con veinticinco mil chelines austríacos y su sentimiento de culpabilidad germano: “Por no hacer nada... Tengo parte de culpa. Si fuese verdaderamente inocente, estaría muerto. Y no lo estoy.”

En Una llama misteriosa (A quiet flame, 2008) el escocés Philip Kerr recrea la época en que el general Perón dio protección a los criminales nazis huidos de Europa mientras los judíos seguían desapareciendo.

Por supuesto, ésta es una obra de ficción, aunque el propio autor autor reconozca haberse documentado, entre otros, en el libro La auténtica Odessa: la fuga nazi a la Argentina de Perón de Uki Goñi. De modo que Bernard Gunther/Carlos Hausner recibe en Buenos Aires, en arriesgado tour de force argumental, el encargo de un coronel peronista para que investigue el salvaje asesinato de una joven y la desaparición de otra que pueden guardar relación con sucesos similares ocurridos en 1932 en el Berlín de los días finales de la República de Weimar y que nunca fueron aclarados.

El asesino múltiple pudiera estar ahora en Alemania y Gunther, que había participado directamente en la investigación de los crímenes alemanes y apartado de ella por motivos políticos, se ve obligado a indagar en los círculos nazis para aclarar el asunto. Cuando, además, acepta la petición de Anna Yagubsky, una joven de origen judío, para que busque a sus tíos desaparecidos ambos casos se cruzan y las alarmas en el régimen peronista se encienden.

Gunther en su aventura argentina conoce no sólo a Perón y a Evita, o a siniestros criminales nazis de renombre como Adolf Eichmann o Josef Mengele, sino también las cárceles argentinas, la picana (“En Argentina sólo hemos aportado un invento al mundo moderno. La picana eléctrica.”) o los vuelos de la muerte sobre el río de la Plata.

Por último, es expulsado del país dejando atrás, como siempre le ocurre, a la chica de turno. Buena y mala suerte la de Bernie y la de otros detectives literarios que casi siempre enamoran a las mujeres más atractivas para enseguida perderlas. Gajes del oficio, por lo visto.

Excelente nivel en la mayor parte de las páginas de la quinta entrega de la serie protagonizada por Bernard Gunther. En el recorrido paralelo por el que discurre la novela entre Berlín de 1932 y Buenos Aires de 1950, me quedo con los capítulos perfectamente ambientados dedicados al auge del nazismo y la caída de la República. Un escenario que coincide con el de la novela Adiós a Berlín (1939) de Christopher Isherwood y su conocida adaptación cinematográfica Cabaret (1972).

Novelas de la serie Berlin Noir protagonizadas por el detective privado Bernhard "Bernie" Gunther:

Violetas de Marzo. (March Violets, 1989).
Pálido Criminal. (The Pale Criminal, 1990).
Réquiem Alemán (A German Requiem, 1991).
Unos por otros (The one from the other, 2006).
Una llama misteriosa (A quiet flame, 2008).
Si los muertos no resucitan (If the Dead Rise Not, 2009)

1 de diciembre de 2009

Philip Kerr: Réquiem aleman / Unos por otros

Violetas de marzo y Pálido criminal, las dos primeras novelas de la serie Berlin Noir de Philip Kerr, estaban ambientadas en la Alemania nazi.
Durante la II Guerra Mundial Bernie Gunther, el protagonista, debido a su condición de comisario de la policía criminal, es clasificado como teniente de la SS y destinado al frente ruso en un grupo de combate encargado del “asesinato sistemático de civiles judíos.” Cuando Gunther comprende la naturaleza de su trabajo pide el traslado al frente, aun corriendo el riesgo de ser fusilado o de morir en el campo de batalla. Tras la derrota alemana, pasa una larga temporada en un campo de concentración ruso.

En Réquiem alemán (1991) , la tercera entrega de Berlin Noir, la Guerra ha terminado y los países aliados se han repartido el país. A finales de 1947 Berlín es una ciudad en ruinas dedicada al estraperlo. Bernie Gunther, como la mayoría de los alemanes supervivientes, pasa hambre y frío. Su mujer, Kirsten, tiene que prostituirse con militares estadounidenses para conseguir alimentos extra. Ante este panorama el detective acepta un caso que le lleva a Viena para intentar salvar la vida de su antiguo compañero Becker, turbio personaje de la novela Pálido criminal, detenido a la espera de juicio por ser sospechoso del asesinato de un oficial norteamericano.

Rusos (“ivanes”) y estadounidense intentan manejar a Gunther como una marioneta en defensa de sus intereses. Finalmente, la investigación pone en peligro su vida al infiltrarse en una red de antiguos criminales nazis que han falseado sus muertes y adoptado nuevas identidades para huir de los juicios de guerra.

En la continuación, Unos por otros (2006), Bernie Gunther ha abandonado Berlín y la profesión de investigador privado. Se encarga de regentar un decrépito hotel cerca del campo de concentración de Dachau, antigua propiedad de su fallecido suegro. Es el año 1949. Kirsten, su mujer, alcoholizada, con demencia, está gravemente enferma internada en un hospital. Así que toma una decisión: “No valgo para hacerme cargo de un hotel. El trabajo policial es lo único que se me da bien.” En su regreso, acepta investigar el paradero del director de un campo de concentración cuya joven esposa católica quiere volver a casarse.

En realidad, Gunther cae en una trampa: acaba siendo confundido con un médico nazi buscado por experimentar con humanos, y perseguido por un escuadrón judío del Nakam decidido a ejecutarlo. Acorralado y sin futuro en Alemania, cambia de identidad (Carlos Hausner) y consigue escapar en barco hacia Argentina, donde llegará a conocer al general Perón, pero de eso trata Una llama misteriosa, la siguiente novela.

En estas dos novelas encontramos la esencia y las virtudes de las anteriores. El protagonista, más escéptico, caústico y desengañado que antes de la Guerra, conserva su buen gusto en materia femenina y su fobia por los abogados: “Estaba preparado para dejar de lado cualquier sentimiento humano por el bien mayor de ganar dinero.” “Aunque se acabara el mundo, seguiría habiendo abogados para hacerse cargo de la documentación.”

Mientras tanto, como es habitual en el género policial, todo el mundo (ya sean los norteamericanos, los rusos, los nazis, la Iglesia católica o los radicales judíos...) le dice a Gunther lo que tiene que hacer, y él intenta hacer lo que cree correcto para poner un poco de orden en el caos. Difícil tarea la del detective que Philip Kerr desmitifica y contempla de manera irónica: “La labor de un detective no requiere un cerebro del tamaño del de Wittgenstein.” “Yo funciono con monedas.”

En su conjunto, estas muy interesantes novelas de Philip Kerr, bien documentadas, nos permiten recorrer la historia de una época en la que el horror, poliédrico, se adueñó de Europa. Me pregunto qué acogida han tenido en Alemania, ya que una de las más firmes denuncias que encontramos en ellas es la crítica a la pasividad de la mayoría de la población. “Nadie le decía que no a la Gestapo, al menos no sin que ello tuviera consecuencias. Tenía que optar por lo desastroso o po lo desagradable. Una decisión típicamente alemana.” “No puedo permitirme tener principios. Al menos no en Alemania. La gente con principios termina en el campo de concentración de Dachau.”

9 de noviembre de 2009

Philip Kerr: Violetas de marzo / Pálido criminal

Philip Kerr (Edimburgo, 1956) obtuvo recientemente el Premio Internacional de Novela Negra RBA en su tercera edición con la novela Si los muertos no resucitan, sexta entrega de su conocida serie Berlin Noir.

Las novelas que componen Berlin Noir están protagonizadas por el detective privado Bernie Gunther y ambientadas en Berlín, en el período transcurrido entre 1936, en pleno nazismo, y 1948, cuando los países aliados han desmembrado el país.

Violetas de marzo (1989) es la primera novela de la serie. El título se refiere al apodo que recibían los advenedizos que aprovechaban el ascenso nazi para hacer carrera. En ese contexto el antiguo inspector de la Kripo Bernie Gunther se ve obligado a dejar la policía debido a la purga efectuada por Goering. Tras ganarse la vida como detective del hotel Adlon, se hace investigador privado obligado a aceptar “casi cualquier cosa, excepto divorcios”. Una de sus habituales e imposibles tareas consiste en localizar judíos desaparecidos.

En los días previos a los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 cuando Jesse Owens se encargó de desmontar la teoría de la superioridad aria, Gunther recibe la llamada de Hermann Six, un empresario millonario cercano al régimen nazi, para que investigue el asesinato de su hija y de su yerno, además del robo de unas valiosas joyas.

La investigación le lleva a conocer personalmente a inquietantes personajes como Goebbels (Ministro de Propaganda) o Heydrich (Jefe de la Gestapo), que le obsequia con una estancia en el primer campo de concentración del Reich, Dachau (“El trabajo te hace libre”, su sarcástico lema). Finalmente, aclara el caso, pero no consigue encontrar a Inge Lorenz, su amante desaparecida (“Desaparecer está haciendo furor, todo el mundo lo hace”) . Y es que “a veces, ni siquiera Bernie Gunther consigue algo.”


En la continuación, Pálido criminal (1990), Heydrich vuelve a complicarle la vida a Bernie Gunther. En esta ocasión le obliga a regresar a la Kripo para investigar los asesinatos y violaciones en serie de jóvenes arias que alguien quiere hacer creer son obra de algún judío.

Las dos primeras novelas de Berlin Noir se caracterizan por tres cualidades. En primer lugar, la poderosa y absorbente personalidad del protagonista. Un personaje bien construido, reacio a seguir las indicaciones ajenas, duro, violento a veces, ambiguo en su relación con los nazis cuando se trata de “pasar desapercibido y de evitar problemas”, con buen ojo y éxito con las mujeres, y, sobre todo, tremendamente cínico.

En segundo lugar, la extraordinaria documentación realizada por Philip Kerr, perfecta para profundizar en una época crucial de la historia europea.

Por último, la ágil prosa del autor, en la que destaca sobre todo un humor cáustico, en muchos casos surrealista, en la línea del Groucho Marx más inspirado. Un par de ejemplos:

“Según mi experiencia nunca se puede elogiar demasiado a una mujer, del mismo modo que nunca se le pueden dar demasiadas galletas a un perro.”

“Todavía tengo que encontrar un abogado que no sea capaz de robarle los ahorros a su madre; los ahorros y el colchón donde los esconde.”

Sorprende encontrar un sentido del humor, tan particular, tan negro en ocasiones, en la narración de la tragedia y del horror de la época nazi, que Kerr denuncia con firmeza.

En resumen, magnífico y adictivo inicio de la serie Berlin Noir, editada por RBA.

27 de octubre de 2009

Michael Connelly: El veredicto


El veredicto (The Brass Verdict, 2008) es la segunda novela de Michael Connelly protagonizada por Mickey Haller. Tras la presentación del personaje en El inocente (The Lincoln Lawyer, 2005) volvemos a encontrarnos con el abogado defensor que no tiene bufete y que despacha sus asuntos a bordo de un Lincoln mientras recorre las avenidas de Los Angeles.

En esta ocasión, tiene que hacerse cargo de los casos de Jerry Vicent, un colega asesinado. El problema es que Haller lleva un año sin ejercer a causa de las operaciones sufridas tras ser tiroteado (El inocente), su posterior adicción a los calmantes y el proceso de rehabilatación correspondiente.

Cuando se dirige al despacho de Jerry Vicent para comenzar a estudiar los expedientes heredados se encuentra a Harry Bosch, que investiga el asesinato. Las primeras sospechas hacen pensar que el crimen guarda relación con la defensa de Walter Elliot, poderoso productor cinematográfico de Hollywood, acusado de matar a su mujer al sorprenderla en compañía de su amante.

De esta forma coinciden en la misma novela dos de los principales personajes de Michael Connelly. Además, también aparece brevemente Jack McEvoy, protagonista de El Poeta (1996) y de The Scarecrow (2009). Esta interrelación de sus principales personajes es un recurso muy querido por Michael Connelly, habitual en su mundo literario. Recordemos, por ejemplo, cómo en Más oscuro que la noche (2001) reunía a Bosch con Terry McCaleb.

El título original de la novela, The Brass Verdict, respetado en mayor medida por la edición francesa, Le Verdict du plomb, nos sitúa de pleno en el tema de la obra. "El veredicto de plomo" se refiere a la justicia callejera de aquellos que a base de balas administran su particular justicia, ya que no confían en la oficial. La denuncia de la corrupción judicial es la tesis de Connelly en esta novela. Un punto de vista crítico que le sitúa al lado de los grandes nombres del género negro estadounidense. En este sentido, el primer capítulo, ya muy citado, y absolutamente representativo de su narrativa, fija desde el inicio el discurrir temático de la novela.

“Todo el mundo miente. Los policías mienten. Los abogados mienten. Los testigos mienten. Las víctimas mienten. Un juicio es un concurso de mentiras. Y en la sala todo el mundo lo sabe. El juez lo sabe. Incluso los miembros del jurado lo saben...”

El veredicto es una interesante novela en la que Mickey Haller, tras su presentación en El inocente, adquiere consistencia literaria. Aunque intervenga de forma decisiva para aclarar el turbio asunto que se nos presenta, Harry Bosch es sólo un personaje secundario.

A pesar de ello, esta obra es básica para entender la evolución y la personalidad de Harry Bosch. El principal personaje de Michael Connelly, como un moderno Edipo estadounidense, emprendió en las primeras novelas de la serie (fundamentalmente en El último coyote, 1995) un proceso de conocimiento de sí mismo que le impulsó a investigar el asesinato de su madre y la identidad de su padre y que concluye ahora en El veredicto con el reconocimiento (la anagnórisis clásica) de su hermano Mickey Haller. En la última entrega, Nine Dragons, recientemente publicada en el mercado anglosajón, Harry Bosch deberá enfrentarse al secuestro de su hija Maddie.
Michael Connelly: El veredicto, Rocaeditorial, 2009.
Todo sobre Harry Bosch y Michael Connelly en Woodrowwilsondrive.es

17 de octubre de 2009

El hombre inquieto, el adiós de Kurt Wallander

Tras nueve novelas y un libro de relatos cortos, El hombre inquieto, la última obra de Henning Mankell, se anuncia como el adiós del inspector Kurt Wallander.


El hombre inquieto es Hakan von Enke, capitán de fragata retirado de la Marina sueca y, además, suegro de Linda, la única hija de Kurt Wallander.
Durante su fiesta de cumpleaños el oficial le relata a Wallander cómo se vio involucrado en los sucesos ocurridos en los años 80 cuando submarinos soviéticos invadieron en varias ocasiones las costas suecas y los sectores más derechistas del país culparon entonces al Primer Ministro socialdemócrata Olof Palme.
El inspector Wallander nota a su consuegro nervioso y demasiado preocupado por unos hechos ya lejanos. Poco tiempo después, von Enke desaparece durante su paseo diario por Lilljansskogen. Cuando Louise, la esposa del militar, sufre la misma suerte y posteriormente es hallada muerta, todo hace suponer que las incursiones submarinas rusas siguen teniendo repercursiones aunque hayan transcurrido casi treinta años.
Kurt Wallander aprovecha unos días de sanción y unas pequeñas vacaciones veraniegas para investigar por su cuenta lo sucedido. Al final, en solitario, dejándose llevar por su intuición, es la única persona que logra desentrañar parte del misterio.
En El hombre inquieto, aun más que en otras novelas de Mankell, la figura del entrañable inspector Wallander se eleva por encima de la trama, algo previsible.
El rasgo más característico del famoso personaje de Mankell es su humanidad. No se tiene constancia en el olimpo del género negro de ningún otro detective (por definición, especie casi sobrenatural) que padezca insomnio, que enferme como cualquier otro mortal, que pierda los empastes dentales, que sufra derrotas en batallas de amor, que reciba multas de tráfico, que negocie créditos bancarios, que discuta con su padre y con su ex-mujer, que llore, que explote en arrebatos de ira y que, además, tenga tiempo para resolver con éxito sus investigaciones.
En esta última entrega, Kurt Wallander, que ya es abuelo, tiene sesenta años y ha cumplido por fin su sueño de vivir en el campo, acompañado sólo por su perro Jussi.
En soledad, enfermo de diabetes, con sobrepeso, y sufriendo los primeros síntomas de alzheimer, siente cómo se acerca el final. “La muerte había sido un componente más de su existencia desde el día en que, siendo muy joven, recibió una cuchillada a unos míseros centímetros del corazón. Cada mañana veía el rostro de la muerte en el espejo. Pero ahora... la sentía súbitamente cercana.”
De forma autocompasiva y patética, según él, el inspector de la Comisaría de Ystad hace balance y resume el sentido de su existencia: “se había esforzado por formar parte de las fuerzas benignas en este mundo.” Por su cada vez más frágil memoria desfilan los recuerdos de sus seres queridos, los principales momentos de su vida (“El primero, el día en que me opuse a la voluntad de mi padre y me convertí en policía.”), sus inicios en la profesión de la mano del inspector Rydberg, sus más notables casos...
En El hombre inquieto todo apunta a despedida. Incluso Baiba, su último amor, viaja desde Riga para decirle adiós en emotivas páginas.
Y, por supuesto, Kurt Wallander se despide de nosotros. Lo vamos a echar de menos.






OBRAS DE HENNING MANKELL PROTAGONIZADAS POR KURT WALLANDER
Asesinos sin rostro (Mördare utan ansikte, 1991)
Los perros de Riga (Hundarna i Riga, 1992)
La leona blanca (Den vita lejoninnan, 1993)
El hombre sonriente (Mannen som log, 1994)
La falsa pista (Villospår, 1995)
La quinta mujer (Den femte kvinnan, 1996)
Pisando los talones (Steget efter, 1997)
Cortafuegos (Brandvägg, 1998)
La pirámide (Pyramiden, 1999).
Colección de relatos cortos sobre sus inicios policiales.
Antes de que hiele (Innan frosten, 2002). Protagonizada por su hija Linda.
El hombre inquieto (Den orolige mannen, 2009)

4 de octubre de 2009

Ramiro Pinilla: Sólo un muerto más



Ramiro Pinilla García (Bilbao, 1923) es un escritor de larga trayectoria, que nadando a contracorriente, incluso publicando él mismo sus novelas, ha obtenido importantes galardones literarios. Si en 1960 ganó el Nadal y después el Premio de la Crítica por Las Ciegas hormigas, en los últimos años su trilogía Verdes valles, colinas rojas (Tusquets, 2005) ha obtenido el Premio Euskadi de novela, de nuevo el de la Crítica, y el Nacional de Narrativa.

Su primera novela, Misterio de la pensión Florrie (1944), publicada como Romo P. Girca, fue una incursión juvenil (como el ingenuo juego con las grafías de su nombre y apellidos para componer el seudónimo) en el género policial que se vendió en los quioscos al precio de 3 pesetas.

65 años después, Ramiro Pinilla vuelve a sus orígenes con Sólo un muerto más (2009, Tusquets), novela que dedica con ironía a su alter ego Romo P. Girca en recuerdo de su debut literario que, según él mismo reconoce, fue muy malo.

En el paisaje autobiográfico y literario de Getxo y de la playa de Arrigunaga sitúa Ramiro Pinilla a su protagonista Sancho Bordaberri, librero y autor compulsivo de ficciones policíacas que las editoriales le devuelven, una y otra vez, con la misma perseverancia que él emplea en escribirlas. Cuando su decimosexta novela sufre la misma suerte que las anteriores, decide tirarla al mar y abandonar su carrera. En ese mismo momento, contempla desde la playa la peña de Apraiz donde diez años antes, en 1935, se cometió un crimen: los hermanos gemelos Altube, no muy queridos en el pueblo, fueron encadenados a una argolla para que “la pleamar los ahogara.” Uno de ellos murió.

El recuerdo del crimen le abre los ojos: su camino literario deberá discurrir por el realismo, que, además de entregarle una novela le permitirá resolver el asesinato. Es así como Sancho Bordaberri para administrar justicia se convierte en el detective Samuel Esparta, nuevo Sam Spade, auxiliado por la rubia oxigenada Koldobike en el papel de secretaria de su improvisado despacho donde, a falta de clientes a cincuenta pesetas diarias más gastos, recibe palizas falangistas. Es así como el librero, a pesar de llamarse irónicamente Sancho, se transforma en un moderno Don Quijote de posguerra que, en vez de libros de caballería, ha devorado a Hammett, Chandler, Cain y Himes, y que, en lugar de armadura, viste traje, corbata y sombrero porque así lo exigen los cánones del género negro.

Sin duda lo más interesante de Sólo un muerto más reside en este juego intertextual o metaliterario que está en el origen de la propia novela: el caso ahora aclarado aparecía sin resolver en Verdes valles, colinas rojas, la aclamada trilogía de Pinilla.

Menor interés tienen en esta obra, me parece, las referencias a una posguerra española comandada por poetas falangistas que tan pronto loaban en ripios sonoros el imperiohaciadiós patrio como ajusticiaban a los rojos separatistas vascos o se forraban con el estraperlo.

Estaremos al tanto de la anunciada continuación de las aventuras del detective librero Samuel Esparta.

29 de septiembre de 2009

El hombre inquieto pronto a la venta


El cumpleaños de Håkan von Enke se celebró en una sala de fiestas que alquilaron en Djursholm, el barrio rico de las afueras de Estocolmo. Wallander no había estado allí en su vida. Linda le juró y perjuró que bastaba con que se pusiera el traje. Von Enke odiaba el esmoquin y el frac, pero, por otro lado, le encantaban los uniformes de todo tipo que había llevado durante su larga carrera en la Armada militar. Si Wallander lo deseaba, podía llevar su uniforme de policía, claro. Pero él decidió ponerse el traje: dadas las circunstancias, no le parecía muy adecuado utilizar el uniforme. [...] Ahora estaba en Estocolmo para celebrar el cumpleaños de su consuegro.

Así comienza uno de los primeros capítulos de El hombre inquieto, el regreso del inspector Kurt Wallander en la última novela de Henning Mankell. Tusquets Editores anuncia su llegada a las librerías el próximo 9 de octubre de 2009.

28 de septiembre de 2009

Dennis Lehane: Un trago antes de la guerra


Un trago antes de la guerra (A Drink Before the War, 1994) es la primera novela de Dennis Lehane. RBA (Serie Negra) la edita por fin en España.

Dennis Lehane, autor de la célebre y magnífica Mystic River (2001), nació en Dorchester, Boston, y es en este espacio tan conocido por él donde sitúa la acción de su debut narrativo. Un trago antes de la guerra es también la primera entrega de la serie de cinco novelas protagonizadas por la pareja de detectives Patrick Kenzie y Angela Gennaro, siempre acompañados por el inclasificable Bubba, tres cuartos de psicópata, un cuarto de ángel de la guarda.

Patrick y Angela son contratados por unos senadores de Massachussets para encontrar a una limpiadora negra que ha desaparecido junto con unas fotografías que pueden poner en peligro sus carreras políticas.

La guerra que figura en el título se refiere a la violencia racial de las bandas callejeras que domina los suburbios de Boston y que a nadie parece importar demasiado hasta que llama a las “puertas de madera de roble tras las que ciertos chorizos bien educados almuerzan con un par de dry martinis.”

Pero no sólo hay conflictos raciales en esta novela. Existe la violencia en casi todas sus formas. Los niños son explotados sexualmente o golpeados por sus padres (como el propio Patrick Kenzie), las mujeres son maltratadas por sus maridos como bien sabe Angela Gennaro, la vida de los humildes apenas vale unos dólares, los políticos recurren a cualquier método con tal de preservar sus intereses...

Excesiva violencia, aunque la esperada denuncia social queda descafeinada, trivializada, por el tono desenfadado y cómico que imprime el autor.

Destacan las buenas referencias musicales y la correcta traducción, superior a lo que parece norma en el género, del escritor y periodista Ramón de España.

En resumen, un entretenido debut narrativo de Lehane, aunque a gran distancia de la calidad literaria de Mystic River.

27 de agosto de 2009

HENNING MANKELL, EMBAJADOR DEL PREMIO EUROPEO DE LITERATURA 2009

Se acumulan los reconocimientos a Henning Mankell.
El autor sueco será el embajador del Premio Europeo de Literatura 2009, un nuevo premio organizado por la Comisión Europea, la Federación de Libreros Europeos, el Congreso de Escritores Europeos y la Federación de Editores Europeos. La ceremonia de entrega tendrá lugar el próximo 28 de septiembre en el teatro Flagey de Bruselas.

HENNING MANKELL: MÁS SOBRE EL HOMBRE INQUIETO


El 18 de agosto de 2009 apareció en Suecia Den orolige mannen (El hombre inquieto), la más reciente novela de Henning Mankell. Tusquets Editores pondrá a la venta 100.000 ejemplares de la edición española en octubre, antes de lo previsto inicialmente. Estos datos indican el éxito de Mankell en España. Como elemento de comparación podemos añadir que la traducción inglesa (The Troubled Man) sólo se espera para febrero de 2001.

El hombre inquieto supone el regreso y el adiós de Kurt Wallander. Tras narrar los inicios como agente de su personaje más conocido en la colección de relatos La pirámide (1999), Mankell sólo nos lo había devuelto brevemente como secundario en Antes de que hiele, (2002) novela que nos relata los primeros pasos como policía de Linda Wallander, la hija del inspector.

El hombre inquieto, novela de casi 600 páginas, parte de hechos históricos. En 1982-1983, durante el gobierno del Primer Ministro Olof Palme, submarinos soviéticos invadieron los mares suecos. Tiempo después, en un día invernal de 2008, Hakan von Enke, alto cargo retirado de la Marina desaparece durante su paseo diario por Lilljansskogen.

Wallander, que ya es abuelo, que vive en el campo en su nueva casa y que ha retomado su relación con Baiba (Los perros de Riga), se involucra en el caso porque el desaparecido es el suegro de su hija Linda. Poco después, también desaparece la mujer del ex militar. Todo parece indicar que estos sucesos guardan relación con los escándalos de espionaje de los tiempos de la Guerra Fría.
Kurt Wallander, a pesar de su preocupante pérdida de memoria, logra hallar la clave del enigma. ¿Será el Alzheimer la causa de su despedida literaria?

24 de agosto de 2009

ÅSA LARSSON: AURORA BOREAL


Aurora Boreal (Solstorm, 2003) es la primera novela de la autora sueca Åsa Larsson. Las reseñas inevitablemente puntualizan que, aunque comparte apellido y género literario, no guarda relación alguna con su famoso compatriotra Stieg Larsson, que al parecer llegó a elogiar esta obra como insiste en recordarnos la promoción editorial.
El éxito de Aurora Boreal en Suecia (más de un millón de ejemplares vendidos) y en otros países europeos hizo que Åsa Larsson pidiese una excedencia en su trabajo de abogada para dedicarse a tiempo completo a la escritura.
Igual que su creadora, Rebecka Martinsson, la protagonista de sus novelas, es abogada especializada en derecho fiscal. Recién licenciada, trabaja en Estocolmo en un importante bufete. Una mañana escucha en la radio que en Kiruna, pueblo del Norte de Suecia en que ella nació, ha sido asesinado un conocidísimo e influyente líder religioso, Viktor Strandgard. Pocos minutos después recibe una llamada de su amiga Sanna Strandgard, hermana del fallecido, que le pide ayuda, ya que resulta la principal sospechosa. Rebecka Martinsson vuelve a Kiruna donde acaba enfrentándose a los inquietantes dirigentes de la Iglesia de la Fuente de Nuestra Fortaleza, a los que había conocido (sin ignorar el sentido bíblico) muy de cerca en su adolescencia.
Precedida de amables críticas, he de decir que la primera novela de Åsa Larsson me ha dejado indiferente. Ni la trama mantiene durante muchos tiempo la intriga (se intuye desde los primeros capítulos que los "malos" son los pastores de la Iglesia), ni hay auténtica investigación de los sucesos (los policías no se estresan, el fiscal es de chiste y el caso se resuelve de carambola), ni la crítica a las sectas religiosas va más allá de un tibio reportaje de televisión, ni el recuerdo de la búsqueda religiosa en su juventud de la protagonista logra entusiasmarnos en ningún momento.
Uno de los hallazgos de esta novela es la embarazada policía Anna-Maria Mella y la relación que mantiene con la abogada Rebecka Martinsson, que supongo que la autora habrá explotado en las siguientes entregas, que espero más consistentes.
Novelas de Åsa Larsson

Solstorm (2003). Edición española de Seix Barral: Aurora Boreal (2009)
Det blod som spillts (2004)
Svart stig (2006)
Till dess din vrede upphör (2008)
Guds starka arm (2009)

Entrevista con Åsa Larsson en El Mundo.

4 de agosto de 2009

FRED VARGAS Y LOS VAMPIROS

En la reciente Semana Negra de Gijón Fred Vargas (Frédérique Audoin-Rouzeau) anunció que Un lugar incierto (Un lieu incertain, 2008) será el título en España de su última novela, que publicará Siruela en octubre de 2009.
Un lugar incierto está protagonizada por el peculiar comisario Jean-Baptiste Adamsberg, que si en Huye rápido, vete lejos (2001) se enfrentó a una epidemia de peste, ahora luchará en Serbia contra los vampiros.
La autora francesa ha explicado que a los 13 años leyó Drácula por influencia paterna y que de ahí procede su afición por el género fantástico.
Lee más sobre esta noticia en El País y Público.