24 de febrero de 2009

Fred Vargas: La tercera virgen



Parece confirmarse el auge popular de la novela policíaca. Género menor, según los que todavía no han leído a Chandler. Las editoriales aprovechan el tirón y, además de publicar títulos nuevos, reeditan en formato de bolsillo novelas clásicas. Buena noticia, porque algunas de estas obras estaban descatalogadas.

Repasemos. Bruguera (Colección Byblos) rescata dos obras básicas: El vuelo del ángel, una de las mejores novelas de Michael Connelly, y la excelente L.A. Confidential de James Ellroy.

Roca Editorial recupera otra novela de Connelly hasta ahora difícil de encontrar: Más oscuro que la noche. Tusquets explota el filón Mankell con la reedición de La Falsa pista, con el inspector Wallander en sus mejores tiempos.

Al mismo tiempo, Punto de Lectura reedita La tercera virgen (Dans les bois éternels, 2006) de Fred Vargas, sin duda una de las mejores autoras europeas del género.

La tercera virgen está protagonizada por el peculiar comisario Adamsberg, figura estelar de Fred Vargas, que dirige de forma poco ortodoxa a los surrealistas policías que forman la Brigada Criminal de París, y soluciona los más enrevesados casos a golpe de inspiración, que busca y encuentra, por ejemplo, paseando junto al Sena.

En esta ocasión, el enigma se centra en las profanaciones de las tumbas de mujeres vírgenes; pero no, no temáis, no hay nada de gótico en el misterio. La autora se decanta, como en otras de sus novelas, por escenarios y personajes provincianos. Ni siquiera París es la feria cosmopolita que destacan las guías turísticas, sino una ciudad donde abundan los abigarrados bistrots de barrio y cuya tranquilidad sólo es rota por algún ocasional asesinato.

Como ya dije en el comentario sobre Más allá a la derecha, en las novelas de Fred Vargas el principal interés no reside en el desenlace. Lo más interesante de esta obra, que ha vendido casi medio millón de ejemplares en Francia, está en el ingenio de su prosa, en el dominio del diálogo, en los disparatados personajes (uno de los policías tiene la costumbre de expresarse habitualmente con versos alejandrinos) y, sobre todo, en la fluidez de la narración, algo siempre tan difícil de lograr.

Fred Vargas: La tercera virgen, Punto de lectura, 2009

3 comentarios:

Ariel dijo...

Este es un género que me gusta y he leído algo, gracias una vez más, por las recomendaciones.

tristan dijo...

Lo que más me gusta de Fred Vargas es la filantropía que poseen sus personajes más logrados. Desde el comisario Adamsberg a los habituales del bar en Bretaña, pasando por el emigrante español manco desde la guerra civil; los personajes se preocupan de sus prójimos y por una especie de orden universal. En "Huye rápìdo, vete lejos" nos encontramos con personajes parecidos como por ejemplo el pregonero urbano.

Javier Cercas Rueda dijo...

Es la que me falta por leer. Me parece una autora muy intersante.