
22 de marzo de 2009
20 de marzo de 2009
When You're Strange

18 de marzo de 2009
Charles Bukowski


1Q84, la próxima novela de Murakami
Si en Santiago de Compostela recibió el premio San Clemente, creado por un instituto de esa localidad, por su novela Kafka en la orilla, en Barcelona cumple sus compromisos editoriales, atiende a la prensa, y no abandona su hábito diario de correr.
Según él, correr le ayuda a mantenerse en forma y a escribir. Precisamente, De qué hablo cuando hablo de correr (¿guiño irónico a Raymond Carver?) será la próxima obra de Murakami que se publique en español. Se trata de un ensayo en el que recoge sus pensamientos surgidos mientras se entrena para competir en maratones.
Pero la gran noticia es que el escritor novelista ha anunciado que antes de viajar a España ha entregado a su editorial 1Q84, su última novela. Apenas ha ofrecido datos, pero según él se trata de su obra más ambiciosa y ha tardado dos años en escribirla. "Orwell escribió '1984', mirando al futuro, y yo, con mi novela, quiero hacer lo contrario, mirar al pasado, pero sin dejar de ver el futuro", ha afirmado.
Lo que sí es seguro es que en su última novela habrá muchas referencias musicales. Quizá encontremos alguna pieza de nuestro querido Bill Evans igual que en Tokio Blues, Norwegian Wood, aparecía Waltz For Debby.
14 de marzo de 2009
Paul Desmond: Take Five
Recordemos otro hito del jazz que cumple 50 años: Take Five, tema compuesto por el saxofonista Paul Desmond. 11 de marzo de 2009
Francesca Woodman


24 de febrero de 2009
Fred Vargas: La tercera virgen

Repasemos. Bruguera (Colección Byblos) rescata dos obras básicas: El vuelo del ángel, una de las mejores novelas de Michael Connelly, y la excelente L.A. Confidential de James Ellroy.
Roca Editorial recupera otra novela de Connelly hasta ahora difícil de encontrar: Más oscuro que la noche. Tusquets explota el filón Mankell con la reedición de La Falsa pista, con el inspector Wallander en sus mejores tiempos.
Al mismo tiempo, Punto de Lectura reedita La tercera virgen (Dans les bois éternels, 2006) de Fred Vargas, sin duda una de las mejores autoras europeas del género.
La tercera virgen está protagonizada por el peculiar comisario Adamsberg, figura estelar de Fred Vargas, que dirige de forma poco ortodoxa a los surrealistas policías que forman la Brigada Criminal de París, y soluciona los más enrevesados casos a golpe de inspiración, que busca y encuentra, por ejemplo, paseando junto al Sena.
En esta ocasión, el enigma se centra en las profanaciones de las tumbas de mujeres vírgenes; pero no, no temáis, no hay nada de gótico en el misterio. La autora se decanta, como en otras de sus novelas, por escenarios y personajes provincianos. Ni siquiera París es la feria cosmopolita que destacan las guías turísticas, sino una ciudad donde abundan los abigarrados bistrots de barrio y cuya tranquilidad sólo es rota por algún ocasional asesinato.
Como ya dije en el comentario sobre Más allá a la derecha, en las novelas de Fred Vargas el principal interés no reside en el desenlace. Lo más interesante de esta obra, que ha vendido casi medio millón de ejemplares en Francia, está en el ingenio de su prosa, en el dominio del diálogo, en los disparatados personajes (uno de los policías tiene la costumbre de expresarse habitualmente con versos alejandrinos) y, sobre todo, en la fluidez de la narración, algo siempre tan difícil de lograr.
Fred Vargas: La tercera virgen, Punto de lectura, 2009
21 de febrero de 2009
Nick Cave y Mack the Knife
Haruki Murakami acepta el Premio Jerusalén y visitará Barcelona

"Cuando me preguntaron si aceptaba el premio, me advirtieron acerca del viaje a causa de los combates en Gaza. Me pregunté entonces si al venir a Israel no estaba tomando partido... Finalmente decidí venir. Como la mayoría de los escritores de ficción, hago exactamente lo contrario de lo que me dicen que haga", argumentó.
14 de febrero de 2009
Piden a Murakami que renuncie al Premio Jerusalén

12 de febrero de 2009
Julio Cortázar y El perseguidor
Julio Cortázar lee un fragmento de El perseguidor.
La música, claro, es de Charlie "Bird" Parker: Out of Nowhere.
Dédée y Art Boucaya han venido a buscarme al diario, y los tres nos hemos ido a Vix para escuchar la ya famosa –aunque todavía secreta– grabación de Amorous. En el taxi Dédée me ha contado sin muchas ganas cómo la marquesa lo ha sacado a Johnny del lío del incendio, que por lo demás no había pasado de un colchón chamuscado y un susto terrible de todos los argelinos que viven en el hotel de la rue Lagrange. Multa (ya pagada), otro hotel (ya conseguido por Tica), y Johnny está convaleciente en una cama grandísima y muy linda, toma leche a baldes y leé el Paris Match y el New Yorker, mezclando a veces su famoso (y roñoso) librito de bolsillo con poemas de Dylan Thomas y anotaciones a lápiz por todas partes.
Con estas noticias y un coñac en el café de la esquina, nos hemos instalado en la sala de audiciones para escuchar Amorous y Streptomicyne. Art ha pedido que apagaran las luces y se ha acostado en el suelo para escuchar mejor. Y entonces ha entrado Johnny y nos ha pasado su música por la cara, ha entrado ahí aunque esté en su hotel y metido en la cama, y nos ha barrido con su música durante un cuarto de hora. Comprendo que le enfurezca la idea de que vayan a publicar Amorous, porque cualquiera se da cuenta de las fallas, del soplido perfectamente perceptible que acompaña algunos finales de frase, y sobre todo la salvaje caída final, esa nota sorda y breve que me ha parecido un corazón que se rompe, un cuchillo entrando en un pan (y él hablaba del pan hace unos días). Pero en cambio a Johnny se le escaparía lo que para nosotros es terriblemente hermoso, la ansiedad que busca salida en esa improvisación llena de huidas en todas direcciones, de interrogación, de manoteo desesperado. Johnny no puede comprender (porque lo que para él es fracaso a nosotros nos parece un camino, por lo menos la señal de un camino) que Amorous va a quedar como uno de los momentos más grandes del jazz. El artista que hay en él va a ponerse frenético de rabia cada vez que oiga ese remedo de su deseo, de todo lo que quiso decir mientras luchaba, tambaleándose, escapándosele la saliva de la boca junto con la música, más que nunca solo frente a lo que persigue, a lo que se le huye mientras más lo persigue. Es curioso, ha sido necesario escuchar esto, aunque ya todo convergía a esto, a Amorous, para que yo me diera cuenta de que Johnny no es una víctima, no es un perseguido como lo cree todo el mundo, como yo mismo lo he dado a entender en mi biografía (por cierto que la edición en inglés acaba de aparecer y se vende como la coca–cola). Ahora sé que no es así, que Johnny persigue en vez de ser perseguido, que todo lo que le está ocurriendo en la vida son azares del cazador y no del animal acosado. Nadie puede saber qué es lo que persigue Johnny, pero es así, está ahí, en Amorous, en la marihuana, en sus absurdos discursos sobre tanta cosa, en las recaídas, en el librito de Dylan Thomas, en todo lo pobre diablo que es Johnny y que lo agranda y lo convierte en un absurdo viviente, en un cazador sin brazos y sin piernas, en una liebre que corre tras de un tigre que duerme. Y me veo precisado a decir que en el fondo Amorous me ha dado ganas de vomitar, como si eso pudiera librarme de él, de todo lo que en él corre contra mí y contra todos, esa masa negra informe sin manos y sin pies, ese chimpancé enloquecido que me pasa los dedos por la cara y me sonríe enternecido.
Julio Cortázar: El perseguidor (fragmento)
Julio Cortázar
11 de febrero de 2009
Julio Cortázar y el jazz
8 de febrero de 2009
Stand by me. Playing for Change
Como anticipo del documental Playing For Change: Peace Through Music (estrenado en el Festival de Sundance en 2003 y que aparecerá en abril de 2009) se ha distribuido en Internet esta versión del clásico Stand by me, interpretada por músicos callejeros de diversos países del mundo. Además de refrescante y optimista esta canción tiene una finalidad solidaria. Entre otros objetivos, conseguir fondos para luchar contra el SIDA o construir escuelas en países pobres.
Playing For Change es un “movimiento multimedia creado para inspirar, conectar y conseguir la paz en el mundo a través de la música“. El documental es obra de Mark Johnson y Jonathan Walls, que durante varios años han grabado a músicos callejeros de todo el mundo, de todas las razas y de todas las religiones.
Michael Connelly, Premio Pepe Carvalho 2009

