
Ce toit tranquille, où marchent des colombes...
(Paul Valery: Le Cimetière marin)
Ese techo tranquilo de palomas...
(Traducción de Jorge Guillén)


Esta delicada Venus de Lucas Cranach el Viejo con casi 500 años de antigüedad ha sido censura por el Metro de Londres con el argumento de que podía herir la sensibilidad de algunos viajeros. No hay noticias de que este cuadro escandalizase, en su tiempo, a la corte de Federico de Sajonia, ni a Martín Lutero, amigo personal del pintor. Cada día somos más sensibles, modernos y tolerantes, ¿eh?
En octubre de 2007 Radiohead puso a la venta en internet su séptimo trabajo, In Rainbows. En el momento de la descarga, cada uno podía pagar voluntariamente lo que quisiera, incluso obtenerlo gratis. Al parecer, la media se situó en unos 7 euros.
mismo director de la ya mítica Blade Runner sólo nos brinda ahora una película correcta. Esa misma pregunta se hace Carlos Boyero, uno de los críticos de cine que más admiro, sobre todo desde que ha abandonado El Mundo (cada vez me quedan menos argumentos para leer ese periódico que se prodiga en continuas loas a cierta autodenominada diseñadora de moda). He de añadir que Boyero pone a parir la nueva película de Scott y no encuentra respuesta a la pregunta. No creo que nadie la encuentre. Al menos contamos con un buen motivo para la reflexión: ¿dónde reside la inefable magia de algunas obras artísticas?