2 de mayo de 2009

Jens Lapidus: Dinero fácil


El éxito de ventas de los autores suecos anima a las editoriales locales y, de paso, nos permite conocer nuevos autores escandinavos. ¡Bienvenido sea! Jens Lapidus es el último fenómeno narrativo surgido del frío. Su primera novela: Dinero fácil (Snabba cash). Idéntico género, pero más diferencias que semejanzas con sus conocidos compatriotas Mankell y Larsson.

Jens Lapidus es un joven abogado sueco que con su primera novela ha conseguido sorprender a la crítica y vender más de medio millón de ejemplares sólo en su país. El conocimiento del mundo criminal que le permite su profesión le ha animado a atreverse con la novela policíaca. De momento, la primera entrega de su Trilogía negra de Estocolmo no ha pasado desapercibida. La segunda parte (Aldrig fucka upp) ya se ha publicado en su país, mientras trabaja en la tercera, una novela gráfica titulada Gängkrig 145.

Dinero fácil se abre con citas de Dennis Lehane y James Ellroy. Toda una declaración de intenciones por parte de Lapidus. Un reconocimiento explícito a dos de los más prestigiosos autores estadounidenses de novela negra. El listón situado muy alto.

De entrada, la novela sorprende por su singular punto de vista: los delicuentes son los protagonistas. Los policías, anónimos, permanecen ocultos. Dinero fácil es una novela policíaca sin policías. Simplemente este detalle hace ya aconsejable su lectura.

La acción transcurre en los ambientes criminales de Estocolmo. Diferentes grupos mafiosos controlados por extranjeros se reparten el pastel del vicio. "La vida es demasiado corta para sentarse a esperar a que llegue pasta. Coge lo tuyo y que los demás se apañen por su cuenta." Serbios, rusos, turcos, árabes, sudamericanos... se forran a costa de los vikingos autóctonos. El dinero entra en caja solo, la única dificultad consiste en blanquearlo.

Jens Lapidus articula la narración en tres líneas narrativas que por último confluyen en el desenlace. Al frente de cada una de ellas tres personajes muy distintos, pero con una obsesión común: el dinero. "En primer lugar, el dinero. En segundo lugar, el dinero. En tercer lugar, lo mismo."

Jorge Salinas Barrio es un emigrante chileno. Es un pequeño intermediario del mercado de la coca. La mafia serbia lo ha dejado caer y acaba en la cárcel. Sólo piensa en escapar para vengarse.
Cuando lo logra, se dedica a lo único que sabe hacer: vender droga. Lo que ignora es que ha vuelto a trabajar para sus antiguos jefes serbios.

Johan Westlund, alias JW, rubio, guapo, es un joven sueco de clase media con sueños de grandeza. Lleva una doble vida para evitar que sus amigos pijos y su novia pertenecientes a la alta sociedad conozcan sus orígenes humildes. Además de estudiar en la universidad, conduce un taxi ilegal para poder mantener el tren de vida que marcan sus amigos. El propietario del taxi, un árabe, le propone trabajar para él vendiendo coca. Sus problemas de dinero parecen solucionados. Como Jorge, ignora algo: trabaja para la mafia serbia, responsable de la muerte de su hermana.

Mrado Slovovic es un mafioso serbio de segunda fila. Un gigante de ciento veinte kilos de músculos regados con anabolizantes. En la guerra de Yugoslavia se aficionó a la violencia y no pierde ocasión de practicarla en Estocolmo. Tiene dos prioridades, por orden: ganar pasta y su hija. Como quiere más dinero, comete un error: desafía a su jefe. Sus problemas comienzan.

Formalmente, Dinero fácil destaca por un estilo conciso, nominal, casi telegráfico, en la línea de James Ellroy, pero lo cierto es que la fórmula acaba siendo repetitiva.


Jens Lapidus: Dinero fácil, Suma de letras, Editorial Santillana. Precio: 19.50 €

Entrevista con Jens Lapidus (Agencia EFE).

Descarga el prólogo de Dinero fácil.

2 comentarios:

Ariel dijo...

Nuevamente gracias por la recomendación, esperamos que pronto llegue a México este autor porque si la crisis editorial es grave en todo el mundo, mucho más en países donde la gente no lee y considera a los libros como artículos prescindibles.

Anónimo dijo...

JW no es de clase media, viene de la clase obrera. Es curioso la manía que hay en España de llamar clase media a los curritos.

Por lo demás estoy de acuerdo en que el libro resulta repetitivo, podría haber sido más corto, hay mucha descripcion innecesaria.