15 de junio de 2008

Sencillo remedio contra la depresión

"Cuando parece que voy a deprimirme, empiezo a hacer la limpieza sin pensar en nada. Aunque sean, por ejemplo, las dos o las tres de la madrugada, lavo todos los platos sin dejarme uno, limpio el horno, paso un paño por el suelo de la casa, blanqueo los trapos, ordeno los cajones, plancho todas las camisas del armario... Y, una vez que estoy agotado, me tomo una copa, sólo una, y me duermo. Muy sencillo. Por la mañana, cuando, al levantarme, me pongo los calcetines, ya lo he olvidado todo. Ni siquiera recuerdo en qué estaba pensando."
Haruki Murakami: La tragedia de la mina de carbón de Nueva York

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No es tan sencillo no pensar en nada cuando se hace la limpieza.
Probaré lo de la copa para no recordar lo que me quita el sueño, y te diré si el de Murakami es un buen consejo.

Nieves Soriano Nieto dijo...

¡Fantástica receta contra la melancolía! Una escoba, un plumero, un buen ritmito de jazz y se matan los pájaros de la tristeza y la suciedad al mismo tiempo. Y otra fantástica que se me ocurre es cocinar. ¡Quién no pone alguna vez las ollas en marcha llenas de tantos ingredientes y perfumes exóticos para luchar contra la tristeza! Es fantástico Murakami, aludiendo también al detalle de la copa, y sólo una, al estilo de la ética de Aristóteles y la justicia en el término medio.
Gracias.