13 de abril de 2009

Primeras novelas de Craig Russell


La editorial española de Craig Rusell parece considerar que la palabra "muerte" en el título de las novelas policíacas supone un necesario reclamo comercial. Sus estudios de mercado habrán mostrado claramente que los aficionados al género compran compulsivamente cuando leen en la portada esa palabra. No encuentro otra explicación para una fijación obsesiva que supone, de entrada, una manipulación. La primera novela de Craig Rusell, Blood Eagle (2005), se ha editado aquí como Muerte en Hamburgo. La segunda, Brother Grimm (2006), se ha titulado Cuento de muerte. Esas mismas obras, por ejemplo, se han publicado en Francia como Rituals Sanglants y Contes Barbares.

Muerte en Hamburgo es, ante todo, la presentación de la "serie Fabel". Un buen arranque en el que vamos conociendo al Primer Comisario General Jan Fabel, a su equipo de colaboradores, a su pareja Susanne, a su diabólico enemigo Vitrenko, y, por último, a Hamburgo, ciudad estado donde abundan los psicópatas más perversamente refinados.

Cuento de muerte, la segunda novela, es posiblemente la más floja de la serie. En este caso, a Craig Russell se le va la mano con un asesino que se inspira en los cuentos populares recopilados por los hermanos Grimm para satisfacer sus impulsos criminales.

En conjunto, las novelas protagonizadas por der englische Kommissar Fabel alcanzan buena calificación global y resultan de obligada lectura para los aficionados al género. A pesar de ello, me atrevo a señalar algunas notas negativas que tienen que ver, sobre todo, con las digresiones histórico-mitológicas y con las reiteraciones en las descripciones de los personajes, de las situaciones y de la ciudad de Hamburgo.

Pero, sin duda, lo más irritante es el afán didáctico del autor por hacernos conocer la lengua alemana. Hay decenas de palabras alemanas sin traducir en sus novelas y algunos párrafos resultan un galimatías esperpéntico.
Novelas de Craig Russell protagonizadas por Jan Fabel (publicadas por Rocaeditorial):

1 comentario:

Ariel dijo...

Todo está a la venta y pocas cosas se hacen sólo por placer, excelente reseña colega, saludos desde México.