17 de agosto de 2010

La interpretación de los sueños. (Christopher Nolan: Origen)

Una recomendación: no dejes de acudir al cine para disfrutar de la última película de Christopher Nolan. El director que nos dejó boquiabiertos con Memento (2000) consigue ahora alucinarnos con su última obra.

Afirma Nolan que Origen (Inception, 2010) es en realidad una película de ladrones. En efecto, una banda comandada por Leonardo DiCaprio se dedica a robar sueños, pero también a introducirlos en la mente de sus víctimas.

Una película sobre sueños que consigue lo mismo que nuestros sueños: sin demasiada coherencia lógica, nos sorprende, nos maravilla, nos llena de desasosiego...

El argumento, en cambio, es endeble, adornado de palabrería y conceptos pseudometafísicos un tanto tramposos. Disfruta, por tanto, de la magia de las imágenes, de su enorme poder de sugestión visual, y deja la interpretación de los sueños para los psicoanalistas.

16 de agosto de 2010

Adiós a Abbey Lincoln

En agosto de 2007, a propósito de la desaparición de Max Roach, escribí:

Uno de los discos que más frecuento este verano es Abbey sings Abbey, la última obra de Abbey Lincoln. Se trata de un disco de nuevas versiones de algunas de sus mejores composiciones. Lo primero que sorprende son los nuevos arreglos. En ocasiones con aires countries o hawaianos y con la presencia de la guitarra (de Larry Campbell, habitual de Dylan o Costello), del acordeón o del cello. En tiempos de tanta fácil mediocridad encontramos un disco imprescindible de gran belleza y sensibilidad.



El azar ha querido con exactitud que tres años después de Max Roach haya fallecido la que fue durante un tiempo su mujer, la gran Abbey Lincoln. Abbey sings Abbey sigue siendo su último disco.

Su nombre real era Anna Marie Wooldridge. En sus inicios conoció a Louis Armstrong o a Billie Holliday, de la que era admiradora y a la que dedicó un disco de homenaje. Durante sus más de 50 años de carrera trabajó con figuras esenciales como Eric Dolphy, Sonny Rollins, Benny Carter, Coleman Hawkins... o, cómo no, Max Roach.

Compositora y letrista de muchas de sus piezas. se dedicó, además, a la poesía, a las artes plásticas, al cine y, sobre todo, a la defensa de los derechos humanos y a la lucha contra la discriminación racial. Durante un tiempo y tras un largo viaje por África cambió su nombre por el de Aminata Moseka para indicar su compromiso político.

Mi disco favorito de Abbey Lincoln es A turtle’s dream que grabó en 1994 con la colaboración, entre otros, de Roy Hargrove, Kenny Barron, Lucky Peterson, Charlie Haden, Pat Metheny... (¡casi nada!) Esta obra incluye canciones sobrecogedoras como Should’ve been, o como la versión de Avec le temps, superior en mi opinión a la original de Leo Ferré.

1 de agosto de 2010

Desaparece El ambigú de Diego Manrique


Si consultas en este blog la lista de mis sitios favoritos, comprobarás que hay un enlace a El ambigú, el programa de Radio 3. Si entras en el sitio puedes leer lo siguiente:

El Ambigú: conducido por Diego A. Manrique desde 1992 y cesado por RNE el 22 de julio de 2010.

Desde hace más de treinta años soy seguidor incondicional de Diego Manrique. He leído sus artículos sobre música (Vibraciones, Star, El País...), he visto sus programas de TV (Popgrama), y sobre todo he escuchado fielmente sus programas de radio (Para vosotros jóvenes, El ambigú...). Sin duda, mi sensibilidad musical y mis conocimientos sobre pop, rock, blues, jazz... le deben muchísimo.

Diego Manrique es un maestro en su profesión que ha recibido numerosos reconocimientos. Me resulta incomprensible que cualquier empresa (una radio pública, en este caso) pueda prescindir de un especialista de su nivel. Radio Nacional de España habla de reajuste del organigrama, aunque sin duda subyacen motivos económicos. Hoy en día lo medimos todo en términos monetarios.

Recientemente he leído que el grupo favorito de nuestro Presidente de Gobierno es Supertramp. Intento respetar todos los gustos, pero este ejemplo representa a la perfección cuál es el nivel cultural en materia musical de nuestros políticos. Quizá ahí radique la explicación del disparate.

En los últimos años estamos viendo cómo los programas y las personas que hicieron grande a Radio 3 han ido desapareciendo. Estamos asistiendo al desmantelamiento a conciencia de la emisora que fue la referencia imprescindible de la música en España. Estoy convencido de que en pocos años seremos testigos de la desaparición definitiva o de la privatización de Radio 3. De momento, alguien se está encargando de ahuyentar a sus oyentes. Al menos yo, digo adiós.

En cualquier caso, desde hace unos días, sin El ambigú de Diego Manrique, este país es mucho más pobre musicalmente.

Entrevista en Efe Eme con Diego Manrique

RNE prescinde del mítico El ambigú tras 18 años


2 de julio de 2010

Jon Allen: Dead Man's Suit

Como hay que ir relajándose para el verano aquí va el vídeo de una canción redonda y refrescante. Es Dead Man's Suit de Jon Allen (1977).

Jon Allen tiene 33 años, es de Winchester (Reino Unido) y reconoce que Dylan, Lennon y Stewart forman su trío favorito. Buenas referencias.

A disfrutar.


21 de junio de 2010

Obrigado, José Saramago


José Saramago ha sido uno de mis autores preferidos desde que leí El año de la muerte de Ricardo Reis (1984). Luego vendría El evangelio según Jesucristo (1991), una novela deslumbrante cuya lectura siempre he recomendado. Despues, tantas novelas memorables hasta llegar a Caín, que comenté hace pocos meses en este blog.

Supongo que El evangelio según Jesucristo y Caín estarían bien presentes en la mente del articulista asalariado del Vaticano que aprovechó la muerte de Saramago para cargar contra él con manoseados tópicos, trasnochados argumentos y nula elegancia. Debería la Iglesia Católica Apostólica Romana, cada vez más alejada de la realidad social, dedicar con humildad sus esfuerzos críticos a analizar su recorrido histórico y su propia actuación, aunque sólo fuera durante el siglo XX.

Predicó Saramago el respeto con la misma fuerza que denunció la barbaridad y el horror cometidos en nombre de cualquier religión, de cualquier dios. El Vaticano se sintió aludido. Por algo será. Entre la prepotente intolerancia de la Iglesia y la lúcida mirada de Saramago tengo clara mi elección.

Se ha repetido que el mejor homenaje que podemos hacer a Saramago, a cualquier autor, es leer sus obras. Estoy de acuerdo. Aquí va mi recuerdo. La elección de este fragmento de El evangelio según Jesucristo no es casual.

Entonces volvió Jesús lentamente el rostro hacia ella y le dijo, No conozco mujer. María le tomó las manos, Así tenemos que empezar todos, hombres que no conocían mujer, mujeres que no conocían hombre, un día el que sabía enseñó, el que no sabía aprendió, Quieres enseñarme tú, Para que tengas otro motivo de gratitud, Así nunca acabaré de agradecerte, Y yo nunca acabaré de enseñarte.

María se levantó, fue a cerrar la puerta del patio, pero primero colgó cualquier cosa por el lado de fuera, señal que sería de entendimiento para los clientes que vinieran por ella, de que había cerrado su puerta porque llegó la hora de cantar, Levántate, viento del norte, ven tú, viento del mediodía, sopla en mi jardín para que se dispersen sus aromas, entre mi amado en su jardín y coma de sus deliciosos frutos. Luego, juntos, Jesús amparado, como antes hiciera, en el hombro de María, prostituta de Magdala que lo curó y lo va a recibir en su cama, entraron en la casa, en la penumbra propicia de un cuarto fresco y limpio.

La cama no es aquella rústica estera tendida en el suelo, con un cobertor pardo encima que Jesús siempre vio en casa de sus padres mientras allí vivió, éste es un verdadero lecho como aquel del que alguien dijo, Adorné mi cama con cobertores, con colchas bordadas de lino de Egipto, perfumé mi lecho con mirra, aloes y cinamomo. María de Magdala llevó a Jesús hasta un lugar junto al horno, donde era el suelo de ladrillo, y allí, rechazando el auxilio de él, con sus manos lo desnudó y lavó, a veces tocándole el cuerpo, aquí y aquí, y aquí, con las puntas de los dedos, besándolo levemente en el pecho y en los muslos, de un lado y del otro. Estos roces delicados hacían estremecer a Jesús, las uñas de la mujer le causaban escalofríos cuando le recorrían la piel, No tengas miedo, dijo María de Magdala.

6 de junio de 2010

Henning Mankell: Diario de un viaje al horror


Henning Mankell, escritor habitual en Microscopio del Dr. Winter, es noticia estos días no por sus novelas, sino por su labor como activista. Mankell formando parte de la operación Ship to Gaza viajaba en uno de los barcos que fue apresado por Israel el día 31 de mayo. 9 personas resultaron muertas en el ataque del ejército israelí en aguas internacionales.

Varios medios informativos han publicado el diario en el que Mankell recuerda su viaje al horror.

En el segundo párrafo el escritor sueco argumenta de esta manera el objetivo de la operación:

"La operación Ship to Gaza tiene un objetivo claro y bien definido: romper el bloqueo al que Israel tiene sometida la franja de Gaza. Desde la guerra de hace poco más de un año, la vida de los palestinos que habitan la zona se ha convertido en un infierno cada vez más insoportable."

Y explica, a continuación, su compromiso personal:

"Las palabras se demuestran con la acción, pienso. Resulta fácil decir que se apoya, se defiende o se combate esto o aquello. Sin embargo, es en la acción donde se materializan como un hecho probado ese tipo de declaraciones. Es preciso que los palestinos a quienes los israelíes obligan a vivir en aquel infierno sepan que no están solos, que no los hemos olvidado."

Puedes leer el diario completo publicado en El País en este vínculo: Diario de un viaje al horror

30 de mayo de 2010

The Ballad of Lucy Jordan

La película Thelma y Louise (no dejes de consultar la bien documentada entrada en Wikipedia) dirigida en 1991 por Ridley Scott contaba en su banda sonora con una conocida canción interpretada por Marianne Faithfull: The Ballad of Lucy Jordan.



Lo que no todo el mundo sabe es que la canción, que aparecía en su disco Broken English (1979), no es original de Marianne Faithfull, sino del poeta y compositor estadounidense Shel Silverstein.

La balada de Lucy Jordan

El sol de la mañana acariciaba suavemente
Los ojos de Lucy Jordan
En un blanco dormitorio suburbano
En una blanca ciudad suburbana
Mientras estaba acostada bajo las mantas
Soñando con miles de amantes
Hasta que el mundo se volvió naranja
Y la habitación comenzó a dar vueltas

A los 37 años
Se daba cuenta de que nunca
Conduciría por París en un coche deportivo
Con el cálido viento en su pelo
Así que dejó el teléfono sonar
Y estaba sentada cantando dulcemente
Cancioncillas infantiles que había aprendido
En la butaca de su papá.

Su marido está en el trabajo
Los niños están en el colegio
Y hay, oh, tantas maneras
Para ella de pasar el día
Podría limpiar la case durante horas
O trasplantar las flores
O correr desnuda por las calles sombrías
Gritando todo el tiempo.

A los 37 años
Se daba cuenta de que nunca
Conduciría por París en un coche deportivo
Con el cálido viento en su pelo
Así que dejó el teléfono sonar
Mientras estaba sentada cantando dulcemente
Bonitas canciones infantiles que había aprendido
En la butaca de su papá.

El sol de la tarde acariciaba dulcemente
Los ojos de Lucy Jordan
En el tejado al que subió
Cuando las risas fueron estridentes
Y ella se inclinó e hizo una reverencia al hombre
Que llegó y le ofreció su mano,
Y la llevó hasta el largo coche blanco
Que esperaba más allá de la multitud.
A los 37 años
Supo que lo había encontrado para siempre
Mientras conducía por París
Con el cálido viento en su pelo.


The Ballad of Lucy Jordan

The mornin' sun touched lightly
On the eyes of Lucy Jordan
In her white suburban bedroom
In her white suburban town
As she lay there, neath the covers
Dreamin' of a thousand lovers'
Til the world turned orange
And the room went spinnin' round

At the age of thirty-seven
She realised she'd never ride
Through Paris in a sportscar
With the warm wind in her hair
So she let the phone keep ringing
As she sat there softly singin'
Pretty nurs'ry rhymes she'd memorised
In her daddy's easy chair

Her husband he was off to work
And the kids were off to school
And there were on so many ways
For her to spend the day
She could clean the house for hours
Or rearrange the flowers
Or run naked down the shady street
Screamin' all the way

At the age of thirty-seven
She realised she'd never ride
Through Paris in a sportscar
With the warm wind in her hair
So she let the phone keep ringing
As she sat there softly singin'
Pretty nurs'ry rhymes she'd memorised
In her daddy's easy chair

The evenin' sun touched gently on
The eyes of Lucy Jordan
On the rooftop where she climbed
When all the laughter grew too loud
And she bowed and curtseyed to the man
Who reached and offered her his hand
And led her down to the long white car
That waited past the crowd

At the age of thirty-seven
She knew she'd found forever
As she rode along through Paris
with the warm wind in her hair ...

16 de mayo de 2010

Fred Vargas: Un lugar incierto


En Un lugar incierto (Un lieu incertain, 2008) el comisario Jean-Baptiste Adamsberg, debido a su cargo de Director de la Brigada Criminal de París, asiste a un coloquio internacional en Londres sobre gestión de flujos migratorios. El tema no le interesa y no sabe ni una palabra de inglés (de la cuestión lingüística se encarga el anglófilo comandante Danglard), pero viaja con el propósito de pasear junto al Támesis para comprobar si tiene el mismo olor a colada enmohecida que el Sena y si las gaviotas gritan en inglés.

Durante un paseo nocturno con un colega inglés, Adamsberg y Danglard asisten al descubrimiento junto a la entrada del cementerio de Highgate de diecisiete zapatos con sus mutilados pies dentro. Los policías franceses se desentienden de tan inquietante asunto, pero tras regresar a casa se enfrentan a un horroroso crimen. Un periodista jubilado de 78 años ha sido despedazado a conciencia en más de cuatrocientos trozos que posteriormente han sido machacados. El nombre del principal sospechoso se filtra de forma interesada a la prensa y los siguientes acontecimientos confirman que alguien ha tendido una trampa a Adamsberg para que sea apartado de la investigación. Y en este punto Fred Vargas aprovecha para salpimentar la trama con una dosis de denuncia de la corrupción judicial.

En cualquier caso, las pistas conducen al comisario hasta Kiseljevo, un pequeño pueblo de Serbia, donde pasea junto al Danubio, consigue sorprendemente aprender algunas palabras de serbio y con gran peligro de su vida consigue establer la conexión entre tan extraños casos: alguien está exterminando a los descendientes de un vampiro del siglo XVIII.

Fred Vargas, seudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeau, es una autora francesa que escribe por afición novela de enigmas. Rechaza calificar su obra como novela policíaca, y la verdad es que cuanto más se aleja de los formalismos del género más interesante resulta, aunque se pliegue a los ortodoxos finales en los que el lector recibe la convencional explicación racional a las intrigas planteadas.

Un lugar incierto da continuidad a los aciertos de las anteriores obras de Fred Vargas: originales argumentos, agilidad narrativa, personajes fuera de catálogo, y, como principal virtud, un atípico protagonista con la cabeza en las nubes y cuyo método policial consiste en la ausencia de todo método que no sea la intuición, el paseo inspirador y el pausado diálogo.

Entretenida, pero la fórmula Vargas comienza a repetirse.

Fred Vargas: Un lugar incierto, Siruela Policiaca, 2010

Otras novelas de Fred Vargas:

La tercera virgen
Más allá a la derecha

11 de mayo de 2010

Philip Roth: La humillación


La humillación (The Humbling, 2009) es la última novela de Philip Roth (1933). El protagonista, Simon Axler, un prestigioso actor norteamericano de teatro clásico pierde a sus más de sesenta años su talento para interpretar. De repente, ha fracasado, su magia se ha esfumado. Su desmoronamiento es “colosal”. Todos los días piensa en suicidarse con la Remington 870 que guarda en el desván, pero incluso eso le parece una mala actuación.

Desde que tenía tres o cuatro años, a lo largo de toda su vida, ha tenido “la sensación de que se hallaba en una representación teatral.” El teatro es el único sentido de su vida y ahora, cuando comprende como en el poema de Jaime Gil de Biedma que “envejecer, morir, es el único argumento de la obra”, se encuentra vacío y literalmente solo.

La terapia psiquiátrica apenas le procura un leve consuelo. En estas circunstancias reaparece en su vida una joven, hija de unos amigos, con la que recupera la pasión sexual. Encuentra en la pulsión primordial del deseo erótico su única esperanza. Y como náufrago que es, se aferra a su última oportunidad con desesperación, sin condiciones, con ciego abandono, aunque no ignora que el fracaso, ahora sí, puede ser definitivo. Al final, su última representación teatral resulta patética (el inexorable pathos de la tragedia).

Ya en su primera obra publicada, la colección de relatos Goodbye, Columbus (1959), Philip Roth marcaba dos de los ejes temáticos de su narrativa: el deseo sexual y la identidad cultural judía. Con El mal de Portnoy (1969), su novela más conocida y la que le dio fama de la noche al día, ahondaba de forma lúcida, hilarante y corrosiva en ambos temas. Si en sus obras de madurez el deseo erótico era para Roth un caudal vital irrefrenable, en sus últimas novelas, cumplidos ya 70 años, la pasión sexual resulta ser la única tabla de salvación, la justificación, incluso, de la existencia.

En la no muy lejana El animal moribundo (2001, llevada al cine por Isabel Coixet como Elegía) Roth narra, nos hace reflexionar, sobre el deseo, la vejez, la enfermedad y la muerte. Cuando al final de la partida el jaque mate de Tánatos es inevitable, Eros se niega a abandonar porque “El sexo no es solo fricción y diversión superficial. El sexo es también la venganza contra la muerte. No te le olvides de la muerte. No la olvides jamás. Sí, también el poder del sexo es limitado. Sé muy bien lo limitado que es. Pero, dime, ¿qué poder es mayor que el suyo?”

Coinciden El animal moribundo y La humillación en esta idea; pero si en la primera había una agridulce reflexión sobre la naturaleza humana, en la segunda domina una crudeza desolada y una amargura que se manifiesta, por ejemplo, en un claro distanciamiento del autor con su personaje, que en definitiva es alguien sin verdadera identidad, un actor que al final de la obra descubre ser “un pequeño ser ridículo, débil y desacreditado.”

Philip Roth, un referente indiscutible de la narrativa actual, demuestra, aunque le duela a cierta crítica, no haber perdido su magia.

Philip Roth: La humillación, Mondadori, Barcelona, 2010

24 de abril de 2010

Wang Qingsong: Follow Me

Wang Qingsong (1966) no se considera un fotógrafo, sino un artista que utiliza la fotografía. En las últimas semanas se ha exhibido en el Centro Andaluz de la Fotografía de Almería una muy interesante retrospectiva de su obra.
En Follow Me el autor reflexiona sobre la transformación de la sociedad china en sus últimos años y su relación con Occidente. El nombre de la muestra se debe al famoso programa de enseñanza del inglés, que pudimos seguir en España, y que en China tuvo un extraordinario impacto.
Sus fotografías, algunas de más de 20 metros de ancho y repletas de personajes, mezclan los iconos del consumismo globalizado con referencias a la cultura oriental y al arte clásico europeo.

Follow Me (2003)


Las peticiones de Buda nº 1 (1999)

12 de abril de 2010

Wallander. Episodio 3. Pisando los talones.

El tercer episodio de la primera temporada de Wallander está inspirado en Pisando los talones (Steget efter, 1997), la séptima novela policíaca de Henning Mankell. Conviene indicar que la serie en esta ocasión no sigue el mismo orden cronológico de las narraciones, lo que provoca alguna incoherencia que sólo los más fieles seguidores del inspector Kurt Wallander habrán notado, pero que no afecta básicamente a la trama.

Pisando los talones en la versión televisiva de la BBC comienza con el asesinato de dos chicas y un chico que celebraban la noche de San Juan. Sorprendentemente vestían trajes de la época del rey Gustavo III (siglo XVIII).

En la escena siguiente, tras realizar juntos un trabajo rutinario de seguimiento, Svedberg confiesa a Wallander que han ocurrido en su vida personal algunas cosas que interfieren en su trabajo de policía. Wallander malinterpreta sus palabras, no entiende que su compañero desea hablar de algo importante, y le replica que no puede concederle más días libres. Poco después Svedberg es asesinado en su domicilio.

Wallander averigua pronto que su compañero realizaba por su cuenta una investigación sobre los jóvenes asesinados y que su muerte está relacionada con ello.

El principal interés de este episodio reside, de nuevo, en la figura de Kurt Wallander. Por un lado, tras dormirse mientras conducía y, poco después, sufrir un desmayo le diagnostican que padece diabetes. Por otro lado, se muestra atormentado por no haber prestado atención a Svedberg cuando le reclamó ayuda. La vida privada del compañero fallecido le depara, además, más de una sorpresa y la constatación de que no conocemos realmente ni a las personas más cercanas.

Director: Philip Martin.
Intérpretes: Kenneth Branagh, Jeany Spark, Sarah Smart, Sadie Shimmin, Tom Beard, Richard McCabe, Tod Hiddleston.
Reino Unido-Suecia. 2008.

Wallander. Primera temporada.
La falsa pista
Cortafuegos
Pisando los talones

6 de abril de 2010

Wallander. Episodio 2. Cortafuegos


El segundo episodio de Wallander está basado en Cortafuegos (Brandvägg, 1998), octava novela de Henning Mankell sobre su más famoso personaje.

Dos chicas de 16 y 18 años apuñalan con frialdad a un taxista para robarle 300 coronas. La mayor de ella escapa de la comisaría cuando un error informático desactiva el sistema de seguridad. Posteriormente aparece electrocutada y, después, su novio asesinado. De forma paralela, un hombre es encontrado muerto junto a un cajero automático. Cuando su cuerpo desaparece del depósito de cadáveres la confusión de los policías de Ystad es total ante tal cúmulo de sucesos extraños. Wallander y su equipo encuentran una conexión entre todas estas muertes: alguien está preparando un ataque informático al sistema bancario internacional y eliminando a quienes saben demasiado sobre el asunto.


En el terreno personal, Wallander se encuentra como siempre cansado y en baja forma. El proceso de divorcio le mantiene irritado. Linda, su hija, le sugiere que tiene que buscar pareja y lo incribe en una página de contactos en internet. Pronto consigue una cita que, de forma inesperada, tendrá repercusiones directas en el caso.

Director: Philip Martin.
Intérpretes: Kenneth Branagh, Jeany Spark, Sarah Smart, Sadie Shimmin, Tom Beard, Richard McCabe, Tod Hiddleston.
Reino Unido-Suecia. 2008.

Wallander. Primera temporada.
La falsa pista
Cortafuegos
Pisando los talones

5 de abril de 2010

Rufus Wainwright: All Days Are Nights: Songs For Lulu


La próxima semana estará disponible el sexto disco en estudio de Rufus Wainwright, All Days Are Nights: Songs For Lulu. Su anterior y exquisito álbum, Release the Stars, era de 2007.

De entrada llaman la atención las múltiples referencias a William Shakespeare. El título está tomado directamente de los versos finales de su Soneto XLIII:

All days are nights to see till I see thee,
And nights bright days when dreams do show thee me.

(Los días son cual noches, para mí, hasta no verte,
y las noches son días, cuando en sueños te veo.)

Además aparecen tres canciones tituladas: Sonnet 43, Sonnet 20 y Sonnet 10. Estos poemas pertenecen al bloque de sonetos que Shakespeare dedicó a un joven amigo, cuestión que tradicionalmente ha entusiasmado a los críticos y dado lugar a diversas interpretaciones en cuanto a su identidad y al tipo de relación que mantuvieron.

De momento se puede descargar de forma gratuita Who are You New York, la primera pista del disco. Pincha aquí.
Esta canción anticipa lo que encontraremos en el conjunto de la obra: únicamente la voz y el piano de Rufus Wainwright interpretando temas de concentrado lirismo.

Estas son las canciones que componen el disco:

1. Who Are You New York?
2. Sad With What I Have
3. Martha
4. Give Me What I Want and Give It To Me Now!
5. True Loves
6. Sonnet 43
7. Sonnet 20
8. Sonnet 10
9. The Dream
10. What Would I Ever Do With A Rose?
11. Les Feux d’artifice t’appellent
12. Zebulon